Aunque en la actualidad se habla de la pandemia de la Covid-19, en realidad no es la única que afecta al mundo. A lo largo de los últimos años se ha incrementado el problema de la obesidad hasta convertirse en una preocupación global. Una mala alimentación es el inicio de múltiples enfermedades y padecimientos que ponen en riesgo la calidad de vida. Además las afectaciones son mucho más graves y tienen un fuerte impacto en más ámbitos de la vida.

Por lo mencionado, cada 12 de noviembre se conmemora el Día Mundial contra la Obesidad. Se trata de una fecha para crear conciencia y hacer visible uno de los problemas de salud y económicos más graves de la actualidad.

Para poner en contexto, en el caso de México la obesidad provoca 200 mil muertes cada año. Lo anterior se debe a que tiene una relación directa con el desarrollo de más de 100 enfermedades distintas. Algunas de ellas son: diabetes, apnea del sueño, osteoartritis, hipertensión, padecimientos cardiovasculares y múltiples tipos de cáncer.

La obesidad en México

De forma paralela, también es una de las responsables en el aumento del gasto en salud que sufre nuestro país. Tan sólo en 2017 se destinaron 11 mil 600 millones de dólares para su atención y combate. Aunque de mantenerse la misma tendencia se corre el peligro de que en el futuro próximo provoque un colapso del sistema sanitario. Se prevé que no existan recursos financieros ni el equipo suficiente para atender a todos los que lo requieren.

También vale la pena analizar los resultados de la más reciente Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Ensanut). La investigación reveló que el 75.2 por ciento de adultos de 20 años o más tiene sobrepeso u obesidad. Con esto se puede determinar que tres de cada cuatro mexicanos no están en su peso ideal. Es una cifra demasiado elevada que ha mostrado un aumento paulatino con el transcurrir de los años y pone en evidencia que falta mucho por hacer.

Por otra parte, el cambio de vida provocado por la Covid-19 también puede influir en mayores niveles de obesidad en México. Ahora que gran parte de la población trabaja en modalidad de home-office se ha adoptado un estilo sedentario que es dañino para la salud.

A su vez, no se puede dejar de mencionar que la obesidad junto a la diabetes e hipertensión se cataloga dentro de las principales comorbilidades de esta nueva cepa de coronavirus. De tal forma, el exceso de masa corporal aumenta la probabilidad de sufrir complicaciones e inclusive fallecer.