Durante el año existen distintas fechas con las que se busca reconocer el trabajo de los profesionales de la salud. De hecho, cada 16 de octubre se conmemora el Día Mundial del Anestesiólogo, quien es fundamental por su valiosa labor. Aunque en años recientes se ha visto empañada esta área porque algunos estudios señalan que se trata de la especialidad médica con mayor tasa de suicidios.

¿Por qué se conmemora esta fecha?

Pero antes de avanzar primero se debe mencionar el origen de esta fecha. Fue un 16 de octubre pero de 1846 cuando el odontólogo Thomas Morton realizó la primera demostración pública de la anestesia con éter para una cirugía. A partir de entonces transformó por completo la Medicina y cambió la manera en que se llevan a cabo las intervenciones quirúrgicas.

Ahora bien, de acuerdo con ScienceDirect un anestesiólogo se dedica al alivio del dolor de un paciente antes, durante y después de una intervención quirúrgica. Para conseguirlo debe tener un dominio de la anestesia y las dosis adecuadas para cada tipo de persona. Mientras que en años recientes su área de trabajo se ha extendido a otros rubros como procedimientos radiológicos, hemodinámicos y oncológicos.

Los médicos sacrifican su salud por la de los pacientes

Pero en medio de este panorama existe una cifra preocupante que se debe tomar en cuenta. Se trata del suicidio médico porque actualmente es la profesión con la tasa más elevada del mundo. Tan solo en Estados Unidos se reporta que entre 28 y 40 doctores de cada 100 mil optan por quitarse la vida.

Por lo anterior, la Asociación de Médicos Estadounidenses (AAMC) realizó un estudio para determinar las especialidades médicas que presentan las tasas de suicidio más altas. Los resultados mostraron que en primer lugar se encuentran los anestesiólogos, seguidos de los cirujanos y en tercer lugar se ubican los médicos del servicio de Urgencias.

Algo importante que menciona el estudio es que los profesionales que cometen suicidio, por lo regular muestran los primeros síntomas desde su etapa formativa en la facultad. Los principales motivos para terminar con su vida son la ansiedad, depresión, estrés y la presión diaria.

En ese sentido, lo que se menciona es que la presión y los altos niveles de estrés suelen conducir a los profesionales de la salud a tomar una decisión sobre su existencia. En muchas ocasiones desarrollan cuadros graves de depresión y al final muchos optan por el suicidio.

Por su parte, en el caso específico de los anestesiólogos, el conocimiento que tienen sobre los sedantes y fármacos es contraproducente. A veces utilizan esa información para terminar con su vida de una forma instantánea y con el menor dolor posible. Además tienen facilidad para obtener medicamentos que no están al alcance de los demás. Por eso se sospecha que es la especialidad médica con mayor tasa de suicidio.

Sin importar lo anterior, aprovechamos este Día Mundial del Anestesiólogo para reconocer el trabajo de los especialistas de esta área tan importante en la salud.