Como cada 28 de agosto hoy se conmemora el Día del Adulto Mayor para dar visibilidad a las personas de edad avanzada. Como tú lo sabes, conforme pasan los años en un paciente, su riesgo a sufrir de enfermedades y padecimientos cada vez es más grande. Por eso desde jóvenes se debe fomentar una vida saludable para llegar con la máxima plenitud posible a la adultez.

Aumentan las personas de la tercera edad en México

Ahora bien, debido al aumento en la esperanza de vida, tan sólo entre 1970 y 1990 el porcentaje de adultos mayores en nuestro país pasó de 5.6 a 6.2 por ciento. Mientras que en la actualidad ya corresponde al 11 por ciento del total de la población. Con esto, ahora existen poco más de 12 millones de personas que tienen 60 años o más. Mientras que durante las siguientes décadas la tendencia continuará a la alza.

Con todo lo anterior, es natural que dentro de los pacientes que atiendes a diario dentro del consultorio existan varios geriátricos. Con ellos debes poner especial atención para poder ofrecer un servicio de calidad que los deje satisfechos.

Claves para la atención en adultos mayores

En primer lugar, en muchas ocasiones presentan sus sentidos desgastados por el paso de la edad. El oído suele ser uno de los más castigados. Para que exista una comunicación exitosa debes aumentar el volumen de tu voz y evitar hablar rápido para que el paciente te pueda entender.

De igual forma, ante la actual emergencia sanitaria, recuerda siempre utilizar cubrebocas y careta durante la consulta. No sólo es por tu seguridad sino por la de la persona que tienes enfrente y quien pertenece a los grupos más vulnerables a la Covid-19.

Por su parte, de acuerdo con la Asociación Médica Mundial (AMM) existen algunos consejos generales que se deben aplicar en las atenciones a adultos mayores. No sólo se trata de la identificación de enfermedad sino que dentro del consultorio es posible detectar posibles maltratos o abusos en los pacientes.

  • Hacer mayores esfuerzos para crear una relación de confianza, a fin de instarlos a pedir atención médica cuando sea necesario y a sentirse cómodos cuando traten con el profesional de la salud.
  • Intentar establecer y mantener una relación terapéutica con la familia (por lo general, el médico es el único profesional que tiene contacto duradero con el paciente y sus familiares) y proteger al máximo la confidencialidad del paciente.
  • Informar toda sospecha de casos de maltrato o abuso de ancianos, conforme a la legislación local.
  • Recurrir a un equipo multidisciplinario de profesiones médicas, servicio social, salud mental y legal cada vez que sea posible.
  • Estimular la generación y utilización de recursos comunitarios de apoyo que presten servicios domiciliarios, reposo y disminución del estrés a las familias de alto riesgo.