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Comprender la enfermedad del Alzheimer y otras demencias puede ser complejo, especialmente cuando se trata de prevención. Como médicos sabemos que los pacientes, por lo general, no hablan de esta enfermedad por lo que esto significa. Sin embargo, aunque no hay cura conocida, se puede orientar en medio de la consulta a un estilo de vida sano, que ayude a prevenir la aparición del Alzheimer, especialmente en pacientes mayores.

Gracias a la investigación genética, los ensayos clínicos, los estudios de observación y otras investigaciones médicas, los científicos están aprendiendo más sobre las causas del Alzheimer. También han identificado los factores de riesgo asociados con él y otras formas de demencia.

El Alzheimer, aunque es la forma más común de demencia, se refiere al deterioro de la función cognitiva, se puede dar por una tendencia genética, pero también está relacionada con el estilo de vida. Si bien no podemos cambiar nuestro perfil genético y no existe una forma conocida de prevenir el Alzheimer, podemos cambiar nuestro estilo de vida para reducir nuestro riesgo. Según un informe publicado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) a principios de este año, las personas pueden reducir el riesgo de deterioro cognitivo, demencia y Alzheimer. Si bien la genética juega un papel en la enfermedad de Alzheimer, veamos los factores de riesgo no genéticos que pueden contribuir a la enfermedad.

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Estrategias para prevenir el alzheimer

Las estrategias para prevenir la aparición de enfermedades cognitivas variarán con cada individuo, pero la investigación clínica continúa indicando que los estilos de vida saludables pueden hacer que nuestro cerebro sea más resistente.

  • Ejercicio físico: Se recomiendan treinta minutos de ejercicio aeróbico moderadamente vigoroso, de tres a cuatro días a la semana. Esto no tiene por qué implicar saltar por el aro. Siga los ejercicios que disfruta, pero hay que incorporar la actividad física a la rutina diaria.
  • Dieta saludable: Se ha demostrado que la dieta mediterránea protege contra las enfermedades cardiovasculares, la diabetes y el cáncer. La ciencia ahora sugiere que también puede promover la salud cognitiva. Incluye verduras y frutas frescas, cereales integrales, aceite de oliva, frijoles, pescado, algunas aves y productos lácteos. Al reducir la inflamación y el estrés oxidativo, esta dieta puede mitigar los riesgos de la enfermedad de Alzheimer.
  • Dormir. El insomnio y la calidad del sueño se han asociado con niveles alterados de marcadores de beta-amiloide, tau e inflamación en el líquido cefalorraquídeo, todos los cuales están asociados con el Alzheimer.
  • Estimulación mental. Reducir el riesgo de Alzheimer al estimular el cerebro. Leer libros, hacer crucigramas o jugar juegos de cartas. Mantener el cerebro activo para que no se atrofie.

Interacción social. Los expertos en Alzheimer creen que el compromiso social promueve un envejecimiento saludable y puede ayudar a prevenir la enfermedad. Interactúe con familiares y amigos, participar en actividades comunitarias, tomar una clase.   

 

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