Como una retribución por todo su trabajo y para protegerlos para que continúen por el mismo camino, México al igual que otros países determinó que el personal médico sea el primero en ser vacunado contra la Covid-19. Y de manera más específica tienen prioridad los que se encuentran en la primera línea de batalla, es decir, los que atienden a pacientes infectados. Por su labor tienen una alta exposición al virus SARS-CoV-2.

A partir de lo anterior y a poco más de un mes del inicio de la vacunación en México ya se han aplicado 652 mil 319 dosis. Todas han sido de la inmunización de Pfizer por ser la única aprobada por la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) y que se encuentra disponible en el territorio nacional. La otra que ya cuenta con el aval es la de AstraZenenca/Universidad de Oxford pero apenas inició su producción y podría estar lista en marzo.

Ahora bien, también están las de CanSino y la Sputnik V que ya presentaron su registro y documentación ante las autoridades sanitarias. Será en los próximos días cuando se publique una resolución final para conocer si se autoriza su uso de emergencia.

Por su parte, a partir de los testimonios de los médicos y enfermeras que ya han sido vacunados en nuestro país ha sido posible detectar las principales molestias que provoca la inoculación. El consenso general es que genera un leve dolor en el brazo, cefalea y en algunos casos fiebre. Por lo mismo es necesario esperar 30 minutos en el área de observación del hospital por si se requiere de atención inmediata.

Lamentable hecho ocurrido en el IMSS

Pero ahora existe preocupación debido a un lamentable caso ocurrido en nuestro país. Se trata del fallecimiento de la enfermera Silvia García, quien trabajaba en el Hospital General No. 36 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Veracruz.

Con base en lo reportado por Proceso, la enfermera recibió la vacuna y continuó con sus labores profesionales de manera inmediata. Su trabajo le exigía estar en contacto con pacientes infectados en todo momento.

El inconveniente es que una semana después de recibir la primera dosis de la vacuna presentó un notorio deterioro en su salud. De inmediato fue auxiliada por sus compañeros y ante la gravedad de la situación tuvo que ser internada. Pese a todos los esfuerzos la enfermera falleció a consecuencia de la Covid-19.

Vacuna sí protege aunque no de inmediato

Ante lo ocurrido las autoridades sanitarias han señalado que la vacuna comienza a generar inmunidad alrededor de dos semanas de recibir la segunda dosis. Mientras que en necesario completar el esquema para tener la eficacia de seguridad prometida por cada farmacéutica.

Mientras que otro aspecto a considerar es que el objetivo de las vacunas no es evitar los contagios sino disminuir las complicaciones en caso de infección. Lo ocurrido con la enfermera reafirma que pese a que se reciba la inoculación se deben mantener las mismas medidas de higiene y protección. En tanto que el personal que labora en hospitales debe recibir todo el apoyo y equipos de protección para poder realizar sus labores sin exponerse.