Se pueden rastrear los orígenes del Juramento Hipocrático unos 2 mil 500 años atrás. Aún hoy es relevante para la práctica. Tanto las facultades de medicina como la Asociación Médica Mundial tienen sus propias versiones. Sin embargo, suelen ser versiones casi intactas de la original. En un entorno profundamente dominado por la innovación digital, se requieren cambios más de fondo:

1Inclusión de los pacientes

Los doctores dejaron de ser los dueños absolutos del conocimiento médico, como supone el Juramento Hipocrático. Es momento de añadir a más agentes a la creación de la sabiduría de la salud. No solo otros profesionales, sino también al público general, empoderado por la tecnología.

2Un nuevo enfoque de salud en el Juramento Hipocrático

En un principio, se suponía que las enfermedades debían tratarse y curarse. Sin embargo, el panorama epidemiológico mundial debe concentrarse en otras estrategias. Las condiciones crónicas y las mejores herramientas de diagnóstico exigen darle prioridad a la prevención.

3Reconocimiento a la tecnología

La medicina ya no es una disciplina que recae únicamente en la habilidad de las personas. Hoy diariamente los profesionales de la salud usan máquinas, programas y sensores en su atención. El Juramento Hipocrático debería reconocer el poder de transformación de estas innovaciones.

4Apertura a la educación continua

Un doctor está comprometido, desde la facultad, a la formación perpetua. Sin embargo, el Juramento Hipocrático no contempla esta capacitación constante. Se debería agregar un pasaje para reafirmar la obligación de estar siempre a la par de los últimos descubrimientos del campo.

5Relación equitativa con los pacientes

Ya no existe la jerarquía médica propuesta por el Juramento Hipocrático. La gente, gracias a la tecnología, pueden informarse y culturizarse. Así pues, los doctores ya no pueden estar por encima de ellos. Deben establecer una interacción de iguales para proveer la mejor atención.

6Poner atención en la privacidad

Los datos de los pacientes ahora se encuentran, en su mayoría, en línea. Eso abre la puerta a el robo de información confidencial. Se trata de un problema grave, que debe ser reconocido en el Juramento Hipocrático. Cada médico necesita comprometerse con la privacidad de sus pacientes.