Especialista en fertilidad investigado por usar su propio semen en al menos 50 mujeres

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Sin lugar a dudas la confianza es una de las principales características con las que debe de contar la relación médico-paciente, tanto así que en Saludiario hemos abordado el tema constantemente, pues cuando ésta se quebranta puede tener diversas implicaciones, incluidas las legales, mismas que pueden terminar con el encarcelamiento de los médicos en algunas situaciones.

Tal es el caso del médico estadounidense Donald Cline, especialista en fertilidad, quien se encuentra actualmente bajo investigación tras presuntamente haber utilizado su propio esperma, en lugar del esperma de donantes verdaderos, en al menos 50 de sus pacientes, habiendo embarazado a al menos 8 mujeres.

La investigación se basa en las quejas presentadas por hijos (ahora adultos) de algunas de las mujeres tratadas por Cline, quienes descubrieron “irregularidades” al decidir investigar su pasado.

El primero de ellos decidió realizarse una prueba de ADN para tratar de descubrir la identidad de su padre biológico, sólo para descubrir que se encontraba relacionado genéticamente con otras 8 personas dentro de la base de datos (siendo que ningún donador puede ser utilizado más de 3 veces); mientras que otros dos, cuyas madres fueron ambas pacientes de Cline, descubrieron que se encontraban relacionados con 70 parientes del citado médico.

Cline, quien se retiró del Reproductive Endocrinology Associates de Indianápolis en 2009 y que actualmente cuenta con 77 años de edad, negó las acusaciones señalando que, “puedo empáticamente decir que en ningún momento utilicé mis propias muestras para realizar alguna inseminación”; sin embargo, dicha versión se contradice con lo dicho en un acta notarial donde el propio médico afirma haber utilizado su propio esperma cuando no tenía ningún otro donante disponible.

Cabe destacar que durante su tiempo en activo, Cline aseguró a todas y cada una de sus pacientes que las muestras de espera con la cual eran inseminadas procedían de residentes médicos y dentales o estudiantes de medicina y que ningún donante era ocupado en más de tres ocasiones.

Sin lugar a dudas un caso bastante delicado en el cual, de comprobarse las acusaciones, dejaría muy en claro la falta de ética de este médico en quien diversas mujeres depositaron su confianza para tener un hijo.

A principios de 2015 eran únicamente cuatro farmacéuticas y 75 clínicas las que se encontraban certificadas por la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) para brindar servicios de reproducción asistida, rama médica que cuenta actualmente con un aproximado de 15 millones de clientes potenciales.