Desde que empezó la pandemia ha sido fundamental el trabajo de millones de trabajadores de la salud que han dado todo de sí para lograr la recuperación de los pacientes. Hasta el momento se contabilizan poco más de 50 millones de personas que se han infectado pero lograron superar la enfermedad. Pero aunque en general se siguen las mismas recomendaciones básicas, no todos los hospitales han obtenido los mismos resultados.

En ese sentido, una institución que destaca es Mayo Clinic, con sede principal en Rochester en Estados Unidos. Además de la atención a pacientes también se han desarrollado pruebas diagnósticas sumamente exactas y análisis de anticuerpos para la COVID-19. Como resultado ha sido catalogada como líder para el Programa de acceso ampliado al plasma de personas convalecientes, que llevó a la autorización de emergencia para la infusión de este plasma a fin de ayudar a los enfermos críticos.

Atención médica de máximo nivel

Los pacientes con COVID-19 que recibieron atención médica por parte de Mayo Clinic, haya sido en el hospital o en su propia casa, obtuvieron resultados más favorables que los informados a nivel nacional e internacional. Estos resultados demuestran el valor de un método integrado y basado en equipo para la atención y el seguimiento del paciente, dice un estudio retrospectivo de todos los pacientes con COVID-19 tratados en Mayo Clinic entre el 1 de marzo y el 31 de julio del 2020.

La investigación correspondiente al período del estudio incluyó a siete mil 891 pacientes con resultado positivo para COVID-19 y que recibieron tratamiento en Mayo Clinic. De esos pacientes, 897 requirieron hospitalización y 354 ingresaron a la UCI (Unidad de Cuidados Intensivos). En el manejo médico se aplicó un método intensivo y de varios niveles que aprovechó los ensayos clínicos y las terapias disponibles, así como la aplicación de diversos métodos para controlar a distancia a los pacientes antes y después de la hospitalización.

Un poco más del 77.5 por ciento de los pacientes hospitalizados recibió al menos una terapia contra la COVID-19, como fármacos antivirales, esteroides sistémicos, anticuerpos monoclonales inmunomoduladores o plasma de personas convalecientes. A casi el 25 por ciento de los pacientes hospitalizados se les administró dos terapias que, en su mayoría, fueron una combinación de esteroides y medicamentos antivirales.

Resultado por encima del promedio

El estudio publicado en Mayo Clinic Proceedings menciona que las tasas de mortalidad fueron menores que los promedios nacionales e internacionales y menores que lo informado por otros estudios grandes y programas de acceso ampliado. En los pacientes tratados en Mayo, se informó una tasa general de mortalidad de 1.1 por ciento, con una mortalidad del 7.1 por ciento en pacientes internados y una mortalidad del 11.9 por ciento en pacientes de la UCI.

La mayoría de los casos fueron entre el 1 de junio y el 31 de julio y corresponden al 87.5 por ciento del total de casos ocurridos durante el período del estudio. Los lugares de funcionamiento de Mayo Clinic en toda la zona del Medio Oeste vieron al 59 por ciento de los pacientes con COVID-19, mientras que Mayo Clinic en Arizona vio al 23 por ciento y Mayo Clinic en Florida vio al 18 por ciento. De los pacientes tratados, 674 eran menores de 18 años. Solamente 13 pacientes pediátricos ingresaron al hospital, pero no se informó acerca de ningún fallecimiento. Dada la baja tasa de complicaciones, los pacientes pediátricos fueron excluidos de los análisis posteriores.

Entre los siete mil 217 adultos incluidos en el análisis, el 87.6 por ciento no requirió hospitalización. De estos pacientes ambulatorios, 30 murieron, principalmente en instituciones de atención terminal o en centros especializados de enfermería. La edad promedio de los pacientes adultos tratados en Mayo fue de 59 años. Hubo una cantidad ligeramente mayor de hombres que de mujeres y los pacientes masculinos fueron más proclives a requerir hospitalización. Las comorbilidades más comunes fueron: enfermedad pulmonar obstructiva crónica con 11,8 por ciento, diabetes con 9,4 por ciento, enfermedad renal con 6,5 por ciento y enfermedad vascular periférica con 6,2 por ciento.

¿A qué se deben los resultados favorables?

El Dr. Badley comenta que otros factores que contribuyeron a estos resultados favorables en Mayo Clinic fueron los equipos para control ambulatorio de pacientes con COVID-19 y la capacidad de controlar a distancia. Estos programas permitieron controlar desde casa a pacientes de alto riesgo y detectar pronto cualquier complicación o deterioro clínico, a fin de ingresar oportunamente al paciente al hospital para ofrecerle atención avanzada.

Otra posible contribución para la obtención de mejores resultados fue la creciente aceptación de las mascarillas y de la distancia física, las cuales reducen la exposición y disminuyen la gravedad de la enfermedad.