Cada día se aplican millones de dosis de la vacuna contra la Covid-19 alrededor del mundo. Hasta el momento hay 16 farmacéuticas que han completado con éxito los ensayos clínicos. Sus biológicos son los que ya se encuentran disponibles en algunas naciones y en todos los casos han demostrado que los beneficios que ofrecen son mayores a los posibles riesgos. Aunque también cada una suele provocar ciertos efectos secundarios de diversa magnitud como Parálisis de Bell después de la inoculación.

Vacunas con las que existe relación

Con respecto a esta molestia, la primera vez que se notificó fue a finales del año pasado. A través de un documento la Administración de Medicamentos y Alimentos de Estados Unidos (FDA) indicó que durante un ensayo de Pfizer cuatro voluntarios lo desarrollaron.

Desde entonces se han presentado casos esporádicos alrededor del mundo. Inclusive en julio del presente año la revista British Medical Journal dio a conocer una situación extraordinaria. Lo que se menciona es que por primera vez en la historia una persona desarrolló Parálisis de Bell tanto al recibir la primera como la segunda dosis de la vacuna.

Mientras que ahora el tema ha resurgido porque la revista Lancet Infectious Diseases ha publicado los resultados de un trabajo. Todo consistió en verificar cual de las inmunizaciones que actualmente se aplican en el mundo tiene mayor riesgo a provocar este efecto secundario.

Lo que se obtuvo es que la china Sinovac es la que presenta la probabilidad más alta. Lo anterior es debido a que después de analizar 452 mil inyecciones administradas se confirmaron 28 casos. Mientras que en segunda posición se encuentra Pfizer porque después de analizar 537 mil dosis aplicadas hubo 16 casos confirmados.

Síntomas y características principales

En ese sentido, la Parálisis de Bell provoca debilidad en los músculos de la cara por la afectación del nervio facial. En los casos más severos los pacientes experimentan parálisis en los dos lados del rostro e inclusive llegan a experimentar dolor facial o retroarticular, diagusia, hiperacusia y disminución del lagrimeo.

La evidencia científica afirma que su duración es de máximo tres semanas, aunque en los casos más extremos la parálisis puede permanecer por meses.

Por su parte, los representantes de Sinovac mencionan que durante los ensayos clínicos no se reportaron personas que hayan sufrido de parálisis facial. Además las autoridades de China dijeron que tampoco tuvieron conocimiento de que ocurrieran eventos de este tipo durante las pruebas.

De cualquier forma, con base en los casos reportados no se trata de una situación mortal o que ponga en riesgo la integridad de las personas afectadas. Se trata de una incomodidad que permanece durante unos días y después desaparece.

Mientras que las autoridades sanitarias mantienen que el riesgo de que alguien desarrolle Parálisis de Bell es muy bajo. Por lo tanto no debe significar un motivo para detener o suspender las campañas de vacunación actuales.