Dentro de los múltiples riesgos a la salud a los que cualquiera se encuentra expuesto es la Trombosis Venosa Profunda. Se genera cuando se forma un coágulo anormal que bloquea el flujo de sangre en una arteria o vena del cuerpo. Se trata de un problema que afecta a personas de todo tipo de edad y tan solo en México se estima que pueden existir entre 400 mil y 500 mil casos.

Ahora bien, cuando no se atiende a tiempo se corre el riesgo de generar el deceso del paciente. Mientras que a la fecha existen cuatro factores de riesgo principales que pueden propiciar su desarrollo.

  • Estar hospitalizado durante un período largo de tiempo.
  • No moverse durante mucho tiempo.
  • Antecedentes personales o familiares de coágulos de sangre.
  • Cirugías relacionadas especialmente con el cáncer, la cadera o la rodilla.

Con el objetivo de ofrecer una nueva alternativa a la población afectada, la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) acaba de hacer un anuncio histórico. Por primera vez aprobó un anticoagulante para el tratamiento de pacientes pediátricos con Trombosis Venosa Profunda. Se trata de Pradaxa (dabigatrán etexilato) y está indicado para bebés desde tres meses y hasta niños de 12 años de edad.

Versión del anticoagulante en forma oral

En su versión convencional el medicamento se debe aplicar de forma inyectada durante al menos cinco días. Aunque la FDA también aprobó la versión en forma de cápsulas que está recomendada para pacientes de ocho años o más.

Por su parte, el fármaco se aprobó originalmente en 2010 para reducir el riesgo de accidente cerebrovascular y embolia sistémica en pacientes adultos con fibrilación auricular no valvular.

En tanto que la FDA refirió que la decisión se tomó después de comprobar la eficacia y riesgos del medicamento en este sector de la población. Además de que ahora los más jóvenes ya cuentan con una opción terapéutica para tratar y prevenir coágulos sanguíneos potencialmente mortales.

Mientras que la Trombosis Venosa Profunda puede provocar complicaciones, como hinchazón y malestar cerca del coágulo, dolor en el pecho, daño pulmonar e incluso la muerte.

Con respecto a las contraindicaciones, Pradaxa no se recomienda en pacientes con válvulas cardíacas bioprotésicas o síndrome antifosfolípido triple positivo. Además se advierte que la interrupción temprana del tratamiento puede aumentar el riesgo de coágulos de sangre y que la acumulación de sangre en partes de la médula espinal en pacientes sometidos a procedimientos espinales puede causar efectos secundarios graves.