El trabajo dentro del campo de la salud empre ha sido complicado por todos los factores que involucra. Aunque pueda existir una hora de entrada no siempre hay una de salida. En cualquier momento se puede presentar una urgencia que requiera de tu apoyo. Es una profesión tan absorbente que muy pocas veces hay tiempo suficiente para descansar o inclusive comer. Todo se debe hacer de una forma tan acelerada para poder atender a los pacientes y brindar tu asistencia a tus compañeros.

Jornadas de trabajo más pesadas por la pandemia

Pero sumado a todos los puntos anteriores, ahora se añade la pandemia que ha complicado todavía más la situación. En varios países ha existido una saturación en los hospitales y los médicos ya no pueden con tantos pacientes que arriban a diario. Además también se debe tomar en cuenta el riesgo a infección al que están expuestos todos los trabajadores sanitarios. Por eso se requiere el uso de Equipos Personales de Protección (EPP) aunque en ocasiones lleguen a ser bastante incómodos.

Ahora bien, este drástico cambio laboral también ha generado múltiples repercusiones. La mayoría de los trabajadores de la salud que atienden pacientes Covid-19 han tenido que extender sus jornadas para poder atender a todos los que necesitan apoyo. En tanto que deben seguir estrictos protocolos de higiene y limpieza al llegar y antes de salir del hospital para mantenerse protegido y no generar posibles brotes.

A nivel emocional, más de las mitad de trabajadores de la salud han incrementado sus niveles de estrés, ansiedad y agotamiento durante la pandemia. Además es una situación que se ha prolongado durante más de medio año y ya comienza a causar estragos mayores.

Consecuencias físicas del trabajo en hospitales

Mientras que en el aspecto físico también ha existido un cambio notorio. Para demostrarlo, la enfermera Kathryn, quien trabaja en un hospital que atiende a pacientes Covid-19 en Tennessee, Estados Unidos, compartió un par de fotografías.

De la misma forma en que existe un reto viral en el que se expone el paso del tiempo, publicó un retrato suyo a inicios de año en donde se le puede ver radiante y sonriente. Mientras que junto aparece otra imagen actual en la cual es notorio el cansancio, las ojeras y unas marcas en su rostro causadas por el uso de EPP.

Su caso es el reflejo de miles de médicos, enfermeras, camilleros y demás trabajadores de la salud que a diario trabajan de manera incesante para no dejar que los pacientes se queden sin atención.

Aunque a pesar del sacrificio que ha tenido que hacer y las consecuencias a nivel físico y mental, Kathryn declaró que se siente orgullosa de ser enfermera y planea continuar con su trabajo. Mientras que por otra parte, se debe recordar que Estados Unidos se mantiene como el país más afectado por la pandemia. Hasta el momento se reportan más de 12 millones de infectados y 260 mil fallecidos.