Gastó los ahorros de su vida porque le dijeron que iba a morir… todo fue un mal diagnóstico

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Datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), cerca de 50 millones de personas en todo el mundo padecen de algún tipo de demencia que afecta considerablemente su calidad de vida. Una cifra de la cual se desprenden cerca de 10 millones de casos nuevos cada año y que requieren de un diagnóstico oportuno que de la oportunidad de implementar un tratamiento adecuado que permita al paciente disfrutar al máximo de su vida.

Sin embargo, todos cometemos errores y, lamentablemente para esta paciente, un equipo de médicos del Reino Unido fueron los responsables de que ella prácticamente se quedara en la calle.

Un mal diagnóstico de demencia frontotemporal

Con esto en mente y de acuerdo con la información distribuida por Canal 44Jackie Dibb, una mujer de 62 años, fue diagnósticada con demencia frontotemporal, una condición patológica que irremediablemente redujo su esperanza de vida a cinco años. Razón por la cual, la paciente decidió gastar los ahorros de su vida de la mano de su esposo los últimos meses de su existencia.

Sin embargo, un año después del diagnóstico terminal, los médicos le aclararon a la paciente que todo se había tratado de “una confusión”:

En entrevista con el medio Daily Mail, los ancianos revelaron sus exóticos gastos; un baño avaluado en 4500 euros (más de tres millones chilenos), un refrigerador de 800 euros y un costoso viaje con toda la familia por Turquía. En total gastaron unos 11 mil euros en vivir la vida. Su marido, Rob, incluso dejó su trabajo y se jubiló antes para cuidarla, pues los médicos les habían adelantado que en dos años Jackie ya no recordaría a nadie.

Los médicos ingleses le explicaron que un estudio de imagen adicional reveló que nunca tuvo demencia frontotemporal, sino un cuadro depresivo muy importante que provoca casi los mismos síntomas que la demencia.

64.9% de los mexicanos viven deprimidos

La familia decidió no demandar al hospital a pesar de la mala interpretación que se hizo a su caso y se concentró en hacer pública su situación al tiempo que pretende que los médicos mejoren su praxis para evitar este tipo de problemáticas.

En nuestro país, la depresión es, como en el caso de la Jackie Dibb, una realidad que está muy presente en los hogares mexicanos, ya que, tan sólo en el año 2014, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) reveló que al menos el 64.9 por ciento de la población percibió sentimientos de depresión en algún momento de su año.

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Imagen: Bigstock