Para lograr convertirte en médico fue necesario superar un largo camino en la facultad. Fueron años de sacrificio, desvelos y lograr adquirir la mayor cantidad posible de conocimientos. Muchos afirman que se trata de una profesión de resistencia y no de velocidad. De todos los que cada año inician la carrera, apenas unos cuantos la concluyen. Pero más allá de los obstáculos que se atraviesan en la parte formativa, en el campo profesional aparecen todavía más.

Dentro de las adversidades a las que están expuestos todos los profesionales de la salud, una de las más temidas es sufrir una demanda por negligencia médica. Pocas veces se menciona en la universidad cómo se debe enfrentar un caso de este tipo, aunque en realidad todos deben de conocer los aspectos básicos.

Nunca se debe olvidar que una mala praxis médica puede surgir por distintos motivos. Aunque para la visión del paciente los culpables siempre serán los profesionales de la salud.

Si tienes colegas que han pasado por esta experiencia e inclusive si tú has sido demandado por negligencia médica, sabes que es una de las peores experiencias que se pueden presentar dentro de la profesión. Además del daño y desgaste emocional, también impacta en tus finanzas y tu prestigio se ve afectado.

Consejos para evitar sufrir una negligencia médica

Para evitar ser demandado por negligencia médica lo ideal es anticiparse a eventos futuros. Con esto en mente, te compartimos algunas recomendaciones generales que te serán de utilidad para evitar pasar por este tipo de lamentables incidentes.

Recomendaciones generales

  • Documentación Médica adecuada.
  • Correcta relación médico-paciente-familia.
  • Formación especializada en Derechos Humanos, Bioética y Derecho Médico.

Recomendaciones institucionales

  • Control de ingreso y egreso de pacientes.
  • Adecuado funcionamiento de estadística y archivo.
  • Entrega de cadáveres.
  • Asesoramiento médico-legal.
  • Creación de comités éticos en los hospitales.

Recomendaciones en servicios médicos

  • Capacitación profesional.
  • Integración de departamentos diagnósticos y terapéuticos.
  • Guías de atención médica.

Recomendaciones a los profesionales médicos

  • Consentimiento Informado.
  • Buenas condiciones laborales.
  • Trato cordial y respetuoso hacia los pacientes y colegas.
  • Trato cordial y buena comunicación con el equipo de salud.

Por otra parte, si ya sufriste de una amarga experiencia de este tipo, entonces procura seguir los siguientes consejos generales sobre cómo debes de actuar.

  1. Si sospechas que uno de tus pacientes planea demandar, comunícate de inmediato con tu compañía de seguros. La aseguradora te asignará un representante para ayudarte durante el proceso de litigios. Además, nunca hables con el abogado de tu demandante, pues podrías decir algo que pueda ser usado en tu contra. No olvides reunir todos los documentos que tengas disponibles sobre el tratamiento de tu paciente.
  2. Evita alterar los registros del expediente, pues de acuerdo a las aseguradoras, el intento de cambiarlos puede ser descubierto por el abogado del paciente demandante y sólo provocarás que tu credibilidad quede hecha trizas.
  3. Es recomendable que practiques tu declaración con ayuda de tu abogado una y otra vez, pues si te notas confuso, nervioso o poco creíble durante tus declaraciones los demandantes sabrán cómo atacar tu testimonio durante el juicio. El abogado de tu paciente podría hacerte preguntas de carácter acusatorio para influir en tu estado de ánimo, sin embargo, debes mostrarte seguro, tranquilo hablar en todo momento con naturalidad. No olvides mantener tus emociones bajo control.
  4. Recuerda que cualquier cosa que digas puede ser usada en tu contra, por eso, si no entiendes una pregunta, pide que te la aclaren. Si una pregunta es precedida por una declaración, solicita que se aclare cuál es la pregunta. No permitas que te atrapen por la aceptación de una pregunta con una premisa falsa.
  5. Testifica con lujo de detalle, pues tu testimonio en un interrogatorio hostil podría ser la clave para saber quién gana. Procura usar términos y lenguaje médico entendible, aun cuando se trate de terminología médica complicada.