El mundo atraviesa por uno de los momentos más complicado del último siglo. Aunque los avances para conseguir la vacuna contra la Covid-19 se encuentran en su mejor momento, todavía no hay nada garantizado. De hecho, el subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López Gatell, aseguró que este problema permanecerá en México durante dos o tres años con la aparición de brotes de diversa magnitud.

Con lo anterior es claro que el cambio en el estilo de vida debe ser a largo plazo. Por lo mismo, tanto tú dentro del consultorio como tus pacientes deben estar preparados. La salud es un tema muy importante y de ninguna forma se puede minimizar.

Ahora bien, ante el contexto actual han cobrado relevancia las videoconsultas médicas. Es una manera de atención en la que no existe contacto físico y por lo tanto no hay riesgo para ti ni para tus pacientes. Pero también se debe recordar que al menos 40 millones de mexicanos no cuentan con internet en sus hogares, además de que no todas las enfermedades se pueden atender a distancia.

Cambios en las consultas médicas

Dicho lo anterior, es importante que le informes a tus pacientes que para acudir a tu consultorio deben seguir algunas indicaciones. Al hacerlo se generan entornos más seguros para todos y se evita que se generen focos de infección.

En primer lugar está el uso indispensable de cubrebocas. Se debe portar tanto en espacios abiertos como cerrados debido a que las recientes evidencias identificaron que el virus SARS-CoV-2 es capaz de permanecer activo en el aire.

A su vez, para evitar el tiempo en el que los pacientes permanezcan en la sala de espera se debe incentivar la reserva de citas con anticipación. Puede ser a través de redes sociales, vía telefónica o mediante aplicaciones móviles. También les debes de recordar que sean lo más puntuales posible para pasar de inmediato al consultorio y evitar retrasos en los demás.

Otro punto en el que debes de hacer hincapié es que los pacientes deben de evitar en todo lo posible acudir al consultorio con acompañantes. Con esto se evita exponer a las personas de manera innecesaria, además de que se evita el uso de butacas en la sala de espera. Las únicas excepciones son los pacientes pediátricos y de la tercera edad o con alguna discapacidad.

De igual forma, aunque suene reiterativo, recuerda a tus pacientes la importancia del lavado constante de manos. En este caso, lo ideal es que realicen la acción antes de salir de sus hogares. Y una vez en el consultorio pueden hacerlo de nuevo en el baño del lugar o simplemente untarse gel antibacterial.

Finalmente, todas las indicaciones señaladas se deben mantener durante tiempo indeterminado. Seguir de forma adecuada las instrucciones es una parte crucial para evitar generar más contagios.