Como se ha mencionado con anterioridad, la industria de los dispositivos médicos es una de las que ha mostrado mayor crecimiento en años recientes. Para tener una idea de su impacto, tan sólo en nuestro país la industria de la tecnología para el sector salud alcanzó un valor de 13 mil 811 millones de dólares en el 2017.

Pero no todo son buenas noticias porque una investigación llamada Implant Files y realizada por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ) mostró el lado oscuro de la industria de los dispositivos médicos. Así, el trabajo dio a conocer que menos del 20 por ciento de los países cuentan con información pública que permita que los ciudadanos conocer alertas de seguridad y solicitudes de retiro de dispositivos médicos.

Lo anterior explicaría el crecimiento exponencial que ha tenido la industria, en especial basada en dispositivos irregulares que atentan contra la salud de los pacientes. Tan sólo en Estados Unidos, las 10 compañías más grandes de dispositivos médicos pagaron alrededor de 600 millones de dólares a los médicos y a hospitales en 2017 por diversas fallas.

De esta manera, la práctica mencionada atenta contra la independencia de los médicos y su capacidad para elegir el mejor tratamiento para cada paciente, aumenta los costos del sistema de salud y expone a los pacientes a prótesis y dispositivos médicos que no son debidamente probados.

Por todo lo anterior, varios especialistas coinciden en que se trata de uno de los casos más grandes de irregularidades que se han identificado en el sector salud. Lo más lamentable es que apenas se trata del inicio de un problema mayor que durante los siguientes días será dado a conocer.