La tecnología avanza de manera sorprendente y ha sido de gran apoyo en el campo de la salud. Lo que hace unas décadas parecía imposible hoy es una realidad. Tú lo puedes apreciar de manera simple desde aplicaciones móviles enfocadas en tu vida diaria hasta aspectos más concisos dentro de tu vida profesional. De esta manera, por primera vez en la historia se concretó con éxito un implante ocular impreso en 3D.

Esta hazaña fue conseguida por el Hospital Moorfields Eye de Londres y podría ser el inicio de una nueva revolución en la Medicina. Sus repercusiones son muy grandes y se tiene previsto continuar por el mismo camino para beneficiar a más personas.

Primer caso exitoso registrado en el mundo

A través de un comunicado la institución señaló que el primer implante ocular impreso en 3D se colocó a Steve Verze, un ingeniero de 37 años. Desde hace al menos dos décadas necesitaba una prótesis y conforme transcurría el tiempo su calidad de vida era menor.

Este nuevo proceso de impresión 3D evita el invasivo proceso de moldeado de la cuenca del ojo. Esto puede ser tan difícil para los niños que necesitan anestesia general para someterse a él.

Las personas usan una prótesis ocular si el ojo no se ha desarrollado normalmente desde el nacimiento, si ha habido un accidente con el ojo que lo dejó con cicatrices o si el ojo ha tenido que ser extirpado por otro motivo. Por lo general, esperarían de cuatro a cinco meses para que comience el proceso, pero actualmente la espera es más larga porque hay un registro atrasado después del bloqueo. En cambio, esta nueva innovación puede reducir los tiempos de espera.

Debido a que cada cuenca del ojo es única el proceso actual de pintado a mano implica varios pasos en el proceso de fabricación y tarda alrededor de seis semanas en completarse. En cambio, con el implante ocular impreso en 3D el tiempo de fabricación se reduce a la mitad.

Proceso que se debe seguir

Se escanea el ojo del paciente y el software traza un modelo 3D de la cuenca del ojo para la impresora. También escanea su ojo bueno para asegurar una coincidencia precisa. Los archivos se transfieren a la impresora 3D en Alemania, donde se imprimen en dos horas y media, y luego se envía el ojo a un ocularista para terminar, pulir y ajustar. Todo el proceso toma solo de dos a tres semanas.

El profesor Mandeep Sagoo, líder clínico en el Moorfields Eye Hospital para el ensayo del nuevo ojo protésico y profesor de Oftalmología y Oncología Ocular, dijo estar entusiasmado por el potencial de este ojo protésico totalmente digital.

Ahora que se consiguió un caso exitoso ya se prepara un ensayo clínico con más personas que proporcione pruebas sólidas sobre el valor de esta nueva tecnología. También señaló que el nuevo ojo impreso es más realista que las alternativas actuales, con una definición más clara y una profundidad real para la pupila.