El Instituto Politécnico Nacional (IPN) dio a conocer que avanza en el desarrollo de un biosensor que podría transformar la manera en que se detecta la infección por la bacteria Helicobacter pylori. Se trata de un microorganismo que afecta a gran parte de la población mexicana y que está asociado con la gastritis crónica, úlceras y el cáncer de estómago.
Esta tecnología se desarrolla en el Centro de Investigación en Biotecnología Aplicada (CIBA) Tlaxcala, bajo la dirección del científico Abdú Orduña Díaz, en colaboración con la maestra en Ciencias y doctoranda Cecilia Díaz Pérez, así como con el investigador Zeus Saldaña Ahuactzi, quien realiza una estancia posdoctoral.
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Las pruebas actuales para detectar la bacteria Helicobacter pylori son costosas
La maestra Díaz Pérez señaló que uno de los principales retos para combatir esta enfermedad es el diagnóstico porque las pruebas disponibles suelen ser costosas, invasivas o poco precisas. En muchos casos los pacientes sólo reciben tratamiento para aliviar los síntomas, sin confirmar la erradicación total de la bacteria.
El biosensor representa una tecnología inédita a nivel mundial para la detección de la bacteria Helicobacter pylori. Por ello, más adelante se buscará su registro de patente, explicó la investigadora.
Díaz Pérez dio a conocer que, aunque existen biosensores coloidales para identificar otras bacterias, no los hay para este microorganismo, lo que le otorga un alto potencial como herramienta accesible para el diagnóstico oportuno y la prevención de enfermedades de mayor gravedad, como el cáncer gástrico.
¿Cómo detecta la bacteria Helicobacter pylori?
A diferencia de otros métodos, la propuesta de este biosensor coloidal, que se encuentra en un líquido específico, busca ofrecer una prueba accesible, con resultados en cuestión de minutos, lo que permitiría identificar la infección en etapas tempranas y evitar la realización de pruebas invasivas de diagnóstico, como las biopsias.
Una vez ensamblado, el biosensor se integra en una solución líquida donde puede interactuar directamente con muestras biológicas, como la saliva. Si la bacteria Helicobacter pylori está presente, se une de forma específica al biosensor, lo que permite separarla fácilmente del resto de la muestra mediante el uso de un imán.
Este proceso facilita la limpieza y el análisis del material detectado, incluso en muestras complejas, y permite obtener resultados en corto tiempo.
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Biosensor mexicano con eficacia del 100%
El doctor Orduña, con nivel II en el Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores (SNII), refirió que los ensayos in vitro han mostrado una eficacia del 100 por ciento del biosensor para detectar el agente infeccioso.
Añadió que el uso de partículas magnéticas y un imán permite una detección rápida, eficiente y de bajo costo, con potencial aplicación en entornos clínicos y en comunidades con acceso limitado a estudios especializados.
El proyecto para detectar la bacteria Helicobacter pylori, con un avance del 70 por ciento, ha mostrado resultados positivos en pruebas de laboratorio. El siguiente paso será validar su funcionamiento con muestras reales mediante convenios con el sector salud, a fin de aplicar la tecnología en hospitales públicos y centros de atención primaria, a un costo menor que el de las pruebas actuales.
