La cobertura de salud universal en México y sus brechas actuales

La cobertura de salud universal es un objetivo fundamental para garantizar que toda la población tenga acceso a servicios médicos de calidad sin enfrentar cargas financieras que pongan en riesgo su bienestar. En México, este objetivo ha sido una prioridad declarada de diversas administraciones, pero aún enfrenta importantes desafíos y brechas que dificultan su pleno cumplimiento.

Se ha buscado fortalecer el Sistema Nacional de Salud dentro de la cobertura de salud universal

En teoría, México ha avanzado en la ampliación del acceso a la atención médica. El gobierno ha impulsado medidas para garantizar la atención sanitaria a toda la población, incluidos los más vulnerables, promoviendo un sistema público integral y gratuito que no dependa exclusivamente de la afiliación laboral. Bajo este enfoque, las autoridades han buscado fortalecer el Sistema Nacional de Salud e implementar mecanismos de atención más inclusivos que atiendan especialmente a grupos marginados o en situación de vulnerabilidad.

Sin embargo, en la práctica persisten brechas importantes. Estadísticas recientes muestran que una parte significativa de la población aún no tiene acceso efectivo a servicios de salud, a pesar de contar con afiliación formal a alguna institución. En 2023, alrededor de una tercera parte de los mexicanos declaró no tener un seguro de salud que garantice plenamente sus necesidades médicas. Esto representa un retroceso con respecto a avances de décadas anteriores y significa que millones de personas enfrentan barreras reales para recibir atención, desde consultas básicas hasta tratamientos especializados.

Las brechas también se manifiestan de manera geográfica y social. Estados como Oaxaca, Chiapas, Guerrero, Veracruz e Hidalgo presentan niveles de cobertura mucho más bajos que el promedio nacional, especialmente en comunidades indígenas o con altos índices de marginación. Esto multiplica las dificultades y crea diferencias marcadas en la calidad y disponibilidad de servicios de salud entre regiones.

Existe una fragmentación del sistema de salud

Además, la cobertura nominal de servicios no siempre se traduce en resultados de salud efectivos. Aunque algunas personas puedan acceder a consultas o tratamientos básicos, la atención a enfermedades crónicas o condiciones complejas sigue siendo insuficiente, y muchos pacientes no logran un control adecuado de su salud a largo plazo.

Otro factor que complica la universalización es la persistente fragmentación del sistema de salud, con múltiples instituciones que operan de forma paralela y carecen de una coordinación efectiva. Esta fragmentación dificulta la continuidad de la atención y genera desigualdades en la calidad del servicio.

A pesar de estos desafíos, se están implementando nuevas iniciativas, como la credencial del Servicio Universal de Salud, que busca integrar y facilitar el acceso a servicios en todo el país. Sin embargo, para cerrar las brechas actuales se requerirá no solo voluntad política, sino también inversiones sostenidas, mejoras en infraestructura, mayor personal sanitario y una estrategia centrada en la equidad y en los resultados de salud reales.