El sector salud demanda soluciones tecnológicas confiables, robustas y disponibles 24/7, sobre todo por la gran penetración de Internet, la propagación de teléfonos inteligentes, y en suma, el avance en la tecnología, las telecomunicaciones, las nuevas redes 5G y los dispositivos médicos, pero sobre todo, por la atención de un mercado más exigente.

La industria de la salud exige una transformación digital inmediata, sobre todo por la emergencia sanitaria por Covid-19. No obstante, ya se venía gestando desde la integración del llamado Expediente Clínico Electrónico (ECE), mediante el cual el paciente puede tener el historial de su atención médica, independientemente si se trate en el sector público o privado.

La industria de la salud ha identificado en las tecnologías de la información y las telecomunicaciones (TIC), un gran aliado para aumentar la eficiencia y mejorar la calidad en la prestación de servicios en cuidados de la salud, que al final se reflejan en un mayor bienestar de la población.

El ECE permite asegurar que los pacientes reciban el más oportuno, conveniente y eficiente cuidado de la salud. Mediante esta herramienta es posible ofrecer información sobre medicación, la historia del paciente, los protocolos clínicos y recomendaciones de estudios específicos, además de posibilitar el rastreo de antecedentes clínicos y el cuidado preventivo. Aunado a ello, contribuye a reducir las complicaciones, incluso los errores en la medicación, lo cual es común cuando los pacientes ingresan de emergencia al cuidado hospitalario.

En la industria de la salud la transformación digital exige el desarrollo de soluciones para la correcta atención de un paciente mejor informado, pero también médicos más demandantes, integrados al nuevo ecosistema digital. Las clínicas u hospitales, además, requieren cada vez más poner al paciente en el centro del modelo, ofrecer una mejor atención y reducir costos en la atención médica, con el fin de mantenerse competitivos.

Las instituciones de salud requieren aumentar la medicina preventiva, con el fin de reducir riesgos de complicaciones en los pacientes, aumentar la eficiencia en las salas de operaciones, reducir los reingresos y optimizar los costos en la atención médica, como demanda también la industria aseguradora.

Así, es importante acelerar la transformación digital de la industria de la salud en México. Y es que todos quienes hemos estado alguna vez en hospitales o clínicas, por atención propia o de algún familiar, nos hemos percatado de que al sector salud le hace mucha falta invertir en tecnología de vanguardia, incluso a nivel privado. No es extraño que tanto en hospitales como en clínicas y centros de atención de la salud muchos procesos todavía se hagan a mano y los archivos se almacenen en papel, como se hacía antaño.

Por otro lado, la industria de la salud ha pasado de ser un negocio transaccional a ser uno basado en valores, fomentado tanto por los pacientes como por los profesionales de la salud y las regulaciones sanitarias, amén de las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que ha impulsado la digitalización de la industria.

Para concluir, las innovaciones tecnológicas, como los datos centralizados, el análisis avanzado y las API, han abierto las puertas a la industria de la salud para brindar una mejor atención para todos, tanto para adoptar medidas de prevención en salud, como para tener una visión holística del paciente, y por ende, una mejor comprensión del mismo.

Jorge Arturo Castillo es licenciado en Ciencias de la Comunicación (CC) y maestro en Relaciones Internacionales (RI) por la FCPyS de la UNAM. Es socio director de Comunicación CM, desde donde edita medios especializados en las industrias farmacéutica, salud, energía y tecnología. Es profesor de periodismo de la carrera de CC, en la UNAM, desde hace más de 27 años. Es generador de contenidos y ha desempeñado diversos cargos periodísticos en los principales medios de comunicación en México, así como algunos internacionales.

Licenciado en Ciencias de la Comunicación (CC) y maestro en Relaciones Internacionales (RI) por la FCPyS de la UNAM. Es socio director de comunicación en CM, desde donde edita en medios especializados sobre industrias como farmacéutica, salud, energía y tecnología. Es profesor de periodismo de la carrera de CC en la UNAM, desde hace más de 27 años. Es generador de contenidos y ha desempeñado diversos cargos periodísticos en los principales medios de comunicación en México, así como algunos internacionales.