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Uno de los recursos de mayor beneficio para los colombianos en los últimos tiempos ha sido la acción de tutela, es una garantía constitucional que tiene toda persona para recurrir ante las autoridades judiciales, con el objeto de obtener la protección inmediata de sus derechos fundamentales.
 
En Colombia hay dos tipos de tutela que son familiar e institucional, esta última obedece a un sistema donde el tutor, que puede pertenecer o no al ámbito familiar del tutelado, actúa bajo control de las autoridades, buscando proteger la vida, integridad física, derecho a no ser torturado, a no recibir tratos crueles, inhumanos o degradantes, a la igualdad, a un debido proceso, a la intimidad personal, al buen nombre, libertad de culto, la igualdad entre el hombre y la mujer, derecho a la salud y a la seguridad social, y en general todos los consagrados como derechos fundamentales de los niños en el Art. 44 y de la tercera edad en el Art. 46 de la Constitución Política de Colombia.[1]
 
Cuando alguien utiliza este recurso legal, sencillamente es porque ha ocurrido sólo una serie de equivocaciones en la atención a un usuario o cliente; pero en el sector de la salud, los médicos desempeñan tan bien su labor, que en la mayoría de los casos no son realmente ellos los en tutelados, es al procedimiento burocrático que deben seguir los pacientes para poder obtener respuestas rápidas y veraces a sus casos particulares de salud.
 
Durante todo el 2019 fueron radicadas un total de 198.087 tutelas solicitando el buen servicio de salud, a través de una cita médica especializada, la entrega oportuna de algún medicamento, tratamiento integral en salud, viáticos de transporte para recibir atención, exigiendo el pago de incapacidades y las cirugías, entre otros aspectos. Los colombianos que más hacen uso de este recurso son las personas en condición de desplazamiento, víctimas de violencia, personas con diversidad funcional, comunidades indígenas. [2]
 
Todo esto ocurre frente la mirada expectante de los médicos, que en su generosidad y capacidad de servicio sólo esperan que todos estos procesos lleguen a un buen término, aunque en ocasiones deben ver con tristeza como algunos pacientes se quedan esperando una respuesta eficaz del sistema y mueren. Una posición donde el médico está dispuesto a servir al ser humano enfermo, para mejorar su calidad de vida y para que, durante el proceso, todo sea lo más amable posible para el paciente, y aplica conceptos éticos en la práctica de su carrera.
 
Hoy sabemos que nuestra sociedad es una sociedad diversa, donde los tratamientos personalizados son cosa del pasado, hoy se tratan enfermedades no a los enfermos, lo que ha hecho que el mismo sistema de Salud cree una sub funcionalidad limitada con un derrotero de medicamentos que son entregados bajo la gama de un catálogo de enfermedades y por el cual se pagan grandes sumas de dinero procedentes de los bolsillos de los colombianos, todo esto ha creado una cadena infinita de reclamaciones y la utilización del recurso de tutela en una de las mejores empresas creadas en el mundo: La salud.
 
[1] (Clinica las Americas-AUNA, s.f.)
[2] (Rodríguez, 2020)
 
 

●  Material dirigido solo a profesionales de la salud.

●  Información realizada para profesionales de la salud en territorio colombiano.

●  Todo lo publicado en la plataforma es una recomendación, mas no una prescripción o indicación médica.

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