A la fecha su culpa a China de ser el país responsable del brote de un nuevo virus ahora conocido como SARS-CoV-2 que derivó en la actual pandemia de Covid-19. Los primeros casos se notificaron el 31 de diciembre de 2019 aunque no se puede afirmar que realmente sea la nación culpable del problema. Mediante el análisis de aguas residuales se ha identificado que desde meses antes ya existían casos en partes de Europa y Estados Unidos.

De igual forma, se mantiene como una incógnita la forma en que el virus apareció. Existen dos teorías principales aunque ninguna ha podido ser comprobada con veracidad. La primera señala que proviene de los murciélagos o pangolines y llegó al humano mediante el proceso de zoonosis como la mayoría de los coronavirus. Mientras que la segunda plantea que fue creado en un laboratorio y escapó por descuido de los trabajadores.

Descuido humano afecta a miles

Pero ahora China ha vuelto a ser noticia internacional por otro acontecimiento que involucra la salud y contagios masivos. A partir de un reportaje de CNN se ha confirmado que en una planta biofarmacéutica al noroeste del país asiático que produce vacunas para animales se presentó la fuga de una bacteria.

De manera específica se indica que se trata de la enfermedad bacteriana brucelosis. El incidente afectó a los residentes de las zonas aledañas al lugar. Aunque el hecho ocurrió a finales del año pasado, apenas se ha dado a conocer después de confirmarse el suceso.

Como parte del trabajó se analizó a 21 mil 847 personas. De ellas, cuatro mil 646 han resultado positivas en las pruebas preliminares. Mientras que tres mil 245 ya han sido confirmadas de acuerdo con el Centro Provincial de Control y Prevención de Enfermedades de Gansu.

Principales síntomas

La bacteria no es mortal aunque sí muy contagiosa. Sus principales consecuencias en humanos son fiebre, dolor en las articulaciones y dolores de cabeza. Hasta el momento no se ha reportado que alguna persona haya fallecido por este contagio masivo.

La misma investigación señala que todo surgió debido a que el laboratorio utilizó un desinfectante caducado para la producción de vacunas contra la brucelosis para animales. Como resultado, la esterilización fue incompleta y las bacterias permanecieron presentes en las emisiones de gas de la compañía. Fue así como llegaron a los habitantes de la zona.

Una vez que se comprobó la responsabilidad de la biofarmacéutica se le ha revocado la licencia para producir más vacunas. Además se le ha obligado a pagar una compensación económica a todas las personas afectadas.