Las críticas negativas de los pacientes son un área de oportunidad para los médicos

Es natural que un médico profesional reciba críticas negativas de parte de sus pacientes en cualquier momento de su trayectoria.

473

La profesión del médico es demasiado complicada y tú lo sabes muy bien. El simple hecho de tomar la determinación de atender la salud de los demás merece un reconocimiento. Para lograrlo se requieren de años de estudio y sufrir de condiciones que, en ocasiones no son las más óptimas. Pero el problema inicia cuando se egresa de la Facultad de Medicina y se conoce verdaderamente el campo profesional.

Aunque se pueda practicar mucho, nada se compara con atender a un paciente en cualquier día cotidiano. Además se debe tomar en cuenta que los médicos no atienden a una persona por día sino que sufren de jornadas extenuantes de trabajo. La situación se intensifica en el sector público, donde suelen abundar las quejas contra los galenos.

Pero aunque la insatisfacción de los pacientes pueda ser percibida de forma negativa, lo importante es obtener el mayor provecho posible. En este caso, es natural que en cualquier momento de tu trayectoria recibas críticas negativas. Existen de todo tipo y con diversos niveles de intensidad.

Aprender a escuchar

En primer lugar, debes de tomar en cuenta el tono de la queja. Algunos pacientes pueden llegar a ser bastante groseros al momento de expresarse; en cambio, otros tienen mayor cuidado con las palabras. El secreto es saber escuchar y jamás negarse a recibir un consejo.

De esta forma, toma en cuenta todos los comentarios que se hagan sobre tu persona y sobre la atención profesional que brindas. A su vez, piensa en la manera en que puedes cambiar para mejorar y aunque al principio pueda ser complicado el recibir una crítica, en realidad se trata de algo natural que todos han vivido alguna vez.

Finalmente, evita cualquier tipo de discusión y jamás te muestres obstinado o reniegues de los cambios porque además de propiciar discusiones innecesarias. Además quedarás como un médico que no acepta sus errores. Recuerda que nada es personal y las fortalezas siempre nacen de las debilidades.