Para muchas mujeres, el cáncer de mama es el gran enemigo a vencer. Cada año, 460 mil pacientes mueren de esta neoplasia en todo el mundo. A pesar que se detecta un nuevo caso cada 30 segundos, tiene todavía un bajo diagnóstico. Incluso después de haberse vencido el tumor una vez, se corre el riesgo de una reincidencia. Para este reto, existen múltiples fármacos.

Letrozol es uno de ellos. Como un inhibidor de aromatasa, reduce la producción de hormonas en mujeres. Específicamente, impide la conversión de andrógenos en estrógenos para pacientes de cáncer de mama. Así, se puede reducir la probabilidad de reincidencia de los tumores. Pero un estudio por la Society of Neuroscience cree que el fármaco puede tener efectos negativos graves.

El estudio fue publicado en The Journal of Neuroscience. En un modelo animal, se comprobó que el letrozol impacta en el cerebro. Nicole Gervais, coautora del estudio, señaló que ya se habían detectado anteriormente algunos efectos secundarios. Apuntó que la pérdida de memoria y algunos cambios de humor ya se habían confirmado. Pero su equipo encontró otras alteraciones.

Un enemigo del cáncer de mama con peligros ocultos

Gervais y sus colegas administraron letrozol a un grupo de titíes. Durante cuatro semanas, los investigadores administraron el fármaco en su alimento. En el periodo de prueba, se observaron varios síntomas de comportamiento. Entre ellos, mayor ansiedad y sofoco. Éstos también fueron reportados por pacientes de cáncer de mama con una prescripción de la sustancia.

Sin embargo, se detectaron otros deterioros a escala cerebral. Específicamente, se observó una función reducida en las neuronas del hipocampo. Asimismo, la memoria espacial resultó afectada gravemente por el letrozol. Los resultados se llevaron a cabo en titíes machos y hembras. Sin embargo, solo éstas últimas fueron afectadas por el fármaco de cáncer de mama.

Gervais y su equipo señalaron que se necesita una mayor investigación. Apuntaron que no solo debe examinarse el efecto del letrozol en las pacientes. En general, apuntó la experta, no se saben los efectos de los fármacos para el cáncer de mama en el cerebro. También señaló que estos hallazgos demuestran la importancia de empezar a tomar en serio esta posibilidad.