Los 5 mitos sobre al automonitoreo que debes desmentir en tus pacientes con diabetes

En la actualidad se estima que la mitad de los pacientes con diabetes no utilizan medidas de control acerca de su padecimiento.

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El vivir con diabetes requiere de cuidados específicos, entre ellos el control de los niveles de glucosa. Pero a pesar de ser una enfermedad con alta prevalencia se estima que 5 de cada 10 casos no llevan medidas de control alguna. En ese sentido, existen diversos mitos sobre el automonitoreo que impactan directamente sobre su efectividad.

Con lo anterior en mente es importante que hables con tus pacientes diabéticos para que aclares los siguientes mitos acerca del automonitoreo.

  • Si una persona se siente bien monitoreándose escasas veces, es suficiente
    Una persona que vive con diabetes idealmente se debe automonitorear entre 4 y 7 veces al día. Para tener conocimiento de los niveles de glucosa en momentos clave, se debe realizar en ayunas, dos horas después de cada alimento y antes de dormir. Esto con motivo de saber qué beneficia o perjudica a la condición.
  • La muestra de sangre sólo puede obtenerse de las yemas de los dedos
    Los especialistas recomiendan pinchar los laterales de las yemas de los dedos por ser la zona más práctica para obtener una muestra de sangre funcional. Pero no es la única área en la que se puede realizar, por ejemplo, en los neonatos pueden obtenerse muestras de la piel de las rodillas. También se ha demostrado que es menos doloroso y los resultados siguen siendo seguros. Si se realiza en los dedos la recomendación es rotarlos para permitir la recuperación del tejido y evitar el desarrollo de fibrosis que en un futuro pudiera hacer más difícil la obtención de sangre.
  • El automonitoreo duele
    El automonitoreo por sí mismo implica una pequeña punción que pudiera provocar incomodidad; sin embargo, es necesario conocer el cuerpo y sensibilidad para así ajustar la profundidad del punzor y que no nos lastime al momento de obtener la muestra. Esta práctica se realiza múltiples veces al día, según el tipo de diabetes y en alguno de estos momentos la prueba podría marcar error por falta de sangre en la tira, haciendo necesario repetir el procedimiento, lo que frustra al paciente por tener que realizar un doble pinchazo y usar otra tira reactiva.
  • La administración de medicamento sustituye el automonitoreo
    Dependiendo del tipo de diabetes y la fase en la que se encuentre el paciente, los medicamentos varían, aunque el objetivo de la administración de éstos pueda ser el control de la condición. Llevar un registro de los niveles de glucosa también ayuda a que tú como especialista puedas ajustar el tratamiento o bien que los pacientes, en su mayoría tipo 1, puedan decidir la cantidad de insulina a inyectar
  • No es necesario llevar un registro de los resultados del automonitoreo
    Tener un registro de los niveles de glucosa permite que cada paciente se percate si está llegando a las metas establecidas. Además contribuye a detectar qué afecta estas variaciones, es decir, ayuda al autoconocimiento del paciente. Con el registro en conjunto con el médico se pueden identificar patrones y así tomar decisiones adecuadas para ajustar el tratamiento y mejorar la glucosa en sangre.

Taboola