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Muchos médicos saben que las guardias en la sala de emergencia suelen ser una tarea pesada. El incremento de las atenciones ambulatorias y de urgencias, terminan por cambiar los procesos con el fin de reducir las admisiones hospitalarias y dejando a un lado las observaciones dentro de la sala de urgencias.

Como médico, sabes que cada día las situaciones son diferentes y los desafíos que enfrenta en la actualidad la medicina de emergencia, suma nuevos retos para los profesionales de la salud en la sala de emergencias. También te puede interesar nuestro artículo: Los equipos básicos que no deben faltar en ningún centro de salud Algunos de los problemas en la sala de emergencia más comunes:

1. Capacidad

El mayor desafío es y siempre ha sido la capacidad del departamento de emergencias. A medida que la población envejece, más personas padecen enfermedades crónicas. Las emergencias están tratando enfermedades más complejas con éxito, pero eso significa dedicar más tiempo a cada paciente.

La salud de la población también ha influido. Los médicos de emergencia a menudo no tienen toda la información que necesitan: antecedentes, historial médico y factores sociales. Seguir a un paciente después del alta es casi imposible. Es necesaria una mejor conectividad para guiar a un paciente hacia el bienestar.

2. Duración de la estancia

Los hospitales han buscado constantemente formas de mejorar el flujo de tráfico del departamento de emergencias. Un modelo en particular, conocido como flujo dividido, se ha vuelto popular. Los servicios de urgencias piensan en términos de minutos y horas, no de días de hospitalización. Reducir los preciosos minutos de estancia para cada paciente puede mejorar enormemente la calidad del servicio.

El flujo dividido utiliza un médico en la puerta, reemplazando el triage tradicional al permitir una evaluación temprana y un punto de atención inicial. Los pacientes consultan al médico de admisión y luego son canalizados al nivel apropiado de tratamiento.

3. Reembolsos decrecientes

La disminución del reembolso plantea muchos problemas. Los sistemas de salud y los departamentos de emergencia se ven obligados a trabajar con márgenes más reducidos, hacer más con menos y tratar de que no afecte la calidad. Debido a la reducción de reembolsos, la expansión de las regulaciones y las denegaciones de seguros, el entorno financiero es más difícil cada año.

Los hospitales deben y están obligados a tratar a cualquier persona que se presente en la puerta del servicio de urgencias. Es la cosa justa que hacer. Pero tratar a pacientes que pagan por cuenta propia, no pagan o tienen seguro insuficiente se suma a las presiones financieras.

4. Dotación de personal

En un mercado donde existe una necesidad constante de médicos calificados, asistentes médicos, enfermeras practicantes y otros profesionales de la salud, la contratación y retención es un gran desafío.

Los departamentos de emergencia están abiertos 168 horas a la semana/365 días al año. Los horarios exigentes y un entorno de alto estrés, requieren atención al equilibrio entre el trabajo y la vida de nuestro personal para evitar el agotamiento.

5. Tecnología

Los registros médicos de emergencia aún se encuentran en una etapa temprana de desarrollo y no han mejorado la eficiencia. De hecho, ha añadido tiempo al encuentro médico-paciente. Una mejor comunicación entre los sistemas tecnológicos agilizará la atención y gestionará el flujo de pacientes.  

 

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