Durante este 4 de marzo se conmemoró el Día Mundial contra la Obesidad. Se trata de una fecha bastante significativa porque entre sus objetivos se encuentra el diseñar estrategias que permitan combatir este severo problema de salud pública. Aunque su impacto es global, tan sólo en México se estima que existen 62 millones de adultos y 12 millones de niños y adolescentes con exceso de masa corporal.

Punto de unión entre el médico y el paciente

Como parte de las propuestas de solución se presentó la sociedad civil sin fines de lucro llamada Obesidad-es. Busca ser un representante de la voz de personas que viven con obesidad y de profesionales de la salud interesados en el conocimiento, bienestar y trato digno en México.

Por su parte, su fundador es el cirujano bariatra Fernando Pérez Galaz, quien afirma que su misión es formar un vínculo entre los pacientes con obesidad y los profesionales de la salud. Además también se busca generar conciencia en la sociedad y otras organizaciones para generar una sinergia. De igual forma indicó que la sociedad se llama Obesidades en plural porque se trata de una enfermedad heterogénea y porque es algo muy diferente para cada persona.

Errores que tú debes evitar en el consultorio

En ese sentido, también presentó un pliego petitorio en el que menciona siete de los errores más comunes que cometen los médicos con los pacientes que sufren de este problema. Aspectos tan simples como la forma en que se refieren a quienes tienen exceso de peso se deben evitar. Además también es necesario que las autoridades brinden más interés en combatir a la obesidad de raíz.

  1. La obesidad es una enfermedad crónica que merece ser tratada como el cáncer y la diabetes.
  2. La obesidad no se debe a una sola conducta, es multifactorial, y para cada conducta hay una razón o un proceso fisiológico.
  3. Ninguna persona que vive con obesidad debe sentirse avergonzada ni señalada por su peso. El estigma y discriminación afectan negativamente la salud física y mental, además de que puede retrasar la búsqueda de tratamiento, por lo que debemos erradicarlo.
  4. El tratamiento para la obesidad es posible y se debe mantener a largo plazo, con el apoyo de profesionales de la salud capacitados. Bajar de peso no es el único objetivo del tratamiento. El bienestar emocional, una vida más saludable y el control de las enfermedades relacionadas al aumento de peso son también objetivos.
  5. Nadie tiene por qué ser atacado o discriminado por el tamaño de su cuerpo. La obesidad no es un asunto de apariencia, que se resuelve con fuerza de voluntad, “comiendo menos y moviéndose más”. Debemos saber que la salud puede empezar teniendo una actitud saludable respecto al cuerpo.
  6. Debemos evitar decir “obeso” y utilizar imágenes que muestran sesgos, lo correcto es decir “personas que viven con obesidad”. La enfermedad no define a la persona.
  7. Queremos difundir el conocimiento y educar sobre la ciencia de la obesidad a las familias, a profesionales de la salud, estudiantes y autoridades. Una sociedad bien informada toma buenas decisiones y utiliza de manera eficaz los recursos personales y del gobierno.