No es un secreto que el sistema sanitario de nuestro país enfrenta severas carencias. El problema se hizo evidente a partir de la pandemia y varias unidades llegaron al límite de su capacidad. Mientras que una de las mayores adversidades es la falta de personal. De acuerdo con la Secretaría de Salud (SSa), el país sufre de un déficit de 200 mil médicos, de los cuales 77 mil son especialistas. Se trata de un inconveniente que impacta en la calidad y la rapidez para ofrecer el servicio.

Como consecuencia del actual panorama, en el Examen Nacional de Aspirantes a Residencias Médicas (ENARM) de este año se duplicó el número de plazas ofertadas. Con esto se busca incrementar de manera paulatina el número de especialistas que existen en el país hasta alcanzar una cifra óptima.

Personal con factores de riesgo

Por otra parte, se debe tomar en cuenta que varios de los médicos en activo en nuestro país tuvieron que ser enviados a sus hogares por tener alguna de las principales comorbilidades de esta nueva enfermedad. Con esto en mente, todos los que tienen diabetes, hipertensión o son adultos mayores han tenido que ser abstenerse de continuar con sus labores presenciales. Por lo tanto ahora se cuenta con todavía menos médicos en las unidades.

Mientras tanto, una de las estrategias que se han implementado es contratar de manera extraordinaria a personal médico. De forma constante se han publicado convocatorias para que doctores de todo el país se integren a los hospitales Covid-19.

Derivado de lo anterior, miles se han integrado a los nosocomios con el principal compromiso de salvar vidas y reforzar a sus colegas. Aunque el problema es que después de meses de haber sacrificado su tiempo y arriesgado su vida, muchos no han recibido una renovación de contrato.

Médicos fueron usados durante la pandemia

De acuerdo con el portal Animal Político, tanto médicos como personal de enfermería fueron utilizados de manera eventual durante el pico más alto de la pandemia. En muchos casos inclusive se enfrentaban a jornadas de más de ocho horas diarias como se había estipulado.

En algunos casos los galenos relatan que su experiencia fue similar a estar en una guerra. Los pacientes nunca dejaban de llegar y aunque se salvaron miles de vidas, también fue inevitable que otras tantas se perdieran.

Pese a todo lo anterior, ante el ligero descenso de casos en el país, los médicos y enfermeros ya no recibieron una renovación de contrato y se les ha informado que ya no se requieren sus servicios. De esta manera, desde el pasado 31 de octubre se ha dejado sin empleo a los profesionales de la salud que más apoyaron cuando hacía falta.

Mientras que a decir de algunos, la única opción que se les ha ofrecido es cubrir turnos a cambio de 300 pesos por día y sin prestaciones o algún otro tipo de bonificación. La cantidad resulta insuficiente e inclusive es una burla para el personal médico.

Aunque en su momento se dijo que se habían contratado 50 mil profesionales de la salud para reforzar la atención durante la pandemia, en la mayoría de los casos fueron trabajos eventuales. Mientra que gran parte de quienes se sumaron a la iniciativa ahora han regresado al desempleo.