Microbiota y sus funciones, que tus pacientes no le teman a los microorganismos

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En el imaginario colectivo, los microorganismos siempre han tenido una connotación negativa. Generalmente se relacionan con bacterias, virus y otros agentes patógenos que hacen daño al ser humano, provocan enfermedades y solo pueden ser vencidas con medicina e higiene. Sin embargo, hay un ecosistema del que tus pacientes pueden no estar conscientes: la microbiota.

Algunos estimados indican que la microbiota en un ser humano saludable adulto puede estar compuesta por más de 100 mil millones de bacterias distintas, alrededor de dos kilogramos de microorganismos. Contrario a los especímenes malignos, estos ejemplares de hecho son parte fundamental del equilibrio biológico de las personas.

De acuerdo con la especialista en nutrición infantil del Instituto Nacional de Pediatría (INP), Sydney Greenwalt, estos microorganismos benéficos para el ser humano comparten características de vulnerabilidad con sus contrapartes malignas. Eso significa que el delicado equilibrio interno de la microbiota puede ser fácilmente destruido por hábitos de higiene excesiva.

Por estas razones, debes de dar a conocer a tus pacientes la existencia de un complejo sistema de microorganismos en su interior, que les ayuda a llevar a cabo tareas de protección y regulación. Igualmente, los profesionales de la salud deben de dar a conocer entre sus clientes cuáles son las funciones específicas de la microbiota.

La neonatóloga Flor Abinader, egresada del INP, afirma que la microbiota tiene múltiples funciones probadas y supuestas en el organismo humano:

  • El metabolismo de los microorganismos provee nutrientes esenciales a las células del cuerpo.
  • Algunos estudios han apuntado a que la microbiota tiene un papel importante en la regulación del colesterol.
  • En el intestino, donde se encuentra una fracción significativa de las bacterias que conforman la microbiota, están concentrados alrededor del 80 por ciento de los mecanismos del sistema inmune. Ambos grupos de microorganismos trabajan mano a mano para proteger el cuerpo de enfermedades.
  • Estos microorganismos también forman una protección antimicrobiana en el intestino, que ayuda al cuerpo a restringir el acceso de otras bacterias y microbios.
  • Ayudan a la producción de vitamina K y complejo B.

Ambas expertas también afirman que, al tiempo que la microbiota es benéfica cuando está en equilibrio dentro del cuerpo, también genera deterioros de la salud cuando se empieza a afectar. Una teoría sobre el origen y la reciente prevalencia de las alergias en muchas partes del mundo desarrollado tiene que ver con las prácticas de higiene excesivas, que hacen una disrupción en los ecosistemas bacterianos positivos de las personas.