Durante el inicio de la pandemia fue muy criticado que los hospitales obligaran a sus Médicos Internos de Pregrado (MIP) a laborar en áreas Covid-19. Inclusive la Universidad Autónoma de México (UAM), el Instituto Politécnico Nacional (IPN) y la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) ordenaron el retiro de sus alumnos de los nosocomios hasta que se garantizara su integridad. Se trata de un tema muy delicado en el que se encuentra de por medio el bienestar de los futuros doctores del país.

Ahora el tema ha sido retomado debido a un grave incidente que ha derivado en la muerte de un joven. El hecho ocurrió en el Hospital General de Ecatepec “Dr. José María Rodríguez”, donde Jorge Alejandro López Rivas, estudiante de Medicina de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Iztacala, realizaba su internado.

El trato indignante que reciben los estudiantes de Medicina

Con apenas 23 años, el joven se infectó y días después falleció. El caso ha llamado la atención porque el estudiante no tenía comorbilidades y mantenía un estilo de vida saludable. Aunque a decir de muchos de sus compañeros, diversas inconsistencias de las autoridades del nosocomio fueron las responsables de este lamentable suceso.

Con base en lo documentado, al MIP se le obligó en varias ocasionas a rotar en el servicio de urgencias y tomar muestras de pacientes sospechosos de SARS-COV2. Fueron indicaciones de su superior pese a que eso no debería ocurrir. Además se acusa que cuando lo hacía no contaba con el equipo mínimo necesaria para su propia protección. Fue ahí donde se contagió aunque no sería la única irregularidad que enfrentaría.

A través de su cuenta de Twitter, el médico Marco Tapia Maltos detalló a profundidad el resto de la historia. Señala que el 12 de diciembre de 2020 el MIP notificó a sus superiores que se sentía mal. Presentaba síntomas como cefalea, mialgias y diarrea. En pocas palabras, contaba con todo el cuadro para ser considerado como un caso sospechoso de Covid-19. Pese a lo anterior, su superior lo obligó a continuar con sus guardias habituales debido a la falta de personal.

Fue hasta el 15 de diciembre cuando la condición del estudiante era notoriamente mala que las autoridades del hospital le realizaron la prueba PCR para poder validarle una incapacidad. De lo contrario, si se ausentaba se le contaría como incumplimiento a su labor.

Una falla más ocurrió cuando los resultados demoraron demasiado. Además en el nosocomio cada día que el joven se ausentó se lo contaron como una falta. Por la presión, tuvo que regresar a sus labores el 4 de enero pero ya tenía un cuadro avanzado de Covid-19. Fue ese mismo día cuando se desvaneció frente a sus compañeros. A pesar de los esfuerzos realizados fue imposible poder reanimarlo y finalmente falleció a causa de la enfermedad pero también por la indiferencia del sistema de salud.

Por su parte, de acuerdo con la Asamblea de Médicos Internos de Pregrado, hasta el momento ningún responsable del Hospital General de Ecatepec ha mostrado una postura al respecto sobre este lamentable hecho.