Ante el problema de salud pública representando por el Covid-19, una estrategia que han adoptado varios gobiernos estatales en nuestro país ha sido la instalación de túneles y arcos sanitizantes. Por lo regular son colocados en inmediaciones de lugares que pese a la contingencia sanitaria siguen siendo concurridos. Con esto, se busca eliminar rastros del virus entre las personas.

En el caso de la Ciudad de México, existe uno en la Central de Abastos para que tanto locatarios como visitantes se mantengan protegidos de esta nueva cepa de coronavirus. Desde que fue colocado ha sido utilizado por miles de personas y la misma medida se ha replicado en otras entidades como Nuevo León e Hidalgo.

Tecnología sin pruebas científicas

Pero ahora la Secretaría de Salud (SSa) publicó un comunicado con su postura con respecto al uso de arcos y túneles de sanitización que cuentan con un sistema automatizado de aspersores para rociar una solución desinfectante en aerosol sobre las personas que se ubican en su interior.

Lo primero y más importante que se menciona es que hasta la fecha no existe evidencia sobre la eficacia de estos sistemas para realizar una desinfección efectiva del virus SARS-CoV-2 causante de Covid-19.

En ese sentido, lo que se explica es que la concentración del desinfectante podría ser insuficiente para inactivar al virus. Por otra parte, el aerosol generado puede facilitar la diseminación del virus que pudiera estar presente en la ropa, cabello o pertenencias de las personas que pasan por el túnel. Al final, lo que se obtiene es un aumento en el riesgo de dispersión del virus.

De igual forma, la SSa menciona que la inhalación de sustancias desinfectantes puede causar, entre otras cosas, daños a las vías respiratorias, tos, estornudos e irritación de los bronquios, desencadenar ataques de asma, producir neumonitis química e irritación en piel, ojos y mucosas.

Por todo lo anterior, la autoridad sanitaria explica que el uso de este tipo de tecnologías generan una falsa sensación de seguridad en las personas que las utilizan. No las protegen por completo e inclusive se corre el riesgo de presentar otro tipo de afectaciones en las vías respiratorias.

Además, otro inconveniente de los túneles y arcos sanitizantes es que propician que las personas descuiden las medidas básicas de prevención como lavado frecuente de manos, uso de etiqueta respiratoria y mantener una sana distancia.

En conclusión, la SSa recalca que no recomienda el uso y diseminación de estas tecnologías hasta que sea evaluada científicamente su efectividad, así como sus riesgos y beneficios.