El mundo se encuentra en medio de una pandemia de Covid-19 aunque no se trata de la única. Desde hace varios años también se vive una de diabetes que es igual de preocupante. A la fecha 422 millones de personas han sido diagnosticadas en el mundo pero solo el 37 por ciento tienen un control del padecimiento. En tanto que se deben añadir todos los que la tienen pero no lo saben.

Otro problema es que hasta hace unos años se pensaba que era una enfermedad exclusiva de adultos mayores. Hoy es muy distinto porque la diabetes ya es la segunda causa de enfermedades crónicas en menores de edad. Aunque normalmente no deberían tener el tipo 2 ahora se presenta con frecuencia en niños de hasta ocho edad.

Nuevas directrices médicas en evaluación

Ante este panorama un grupo de expertos en prevención de enfermedades, respaldado por el Gobierno de Estados Unidos, presentó una propuesta. Como lo menciona Reuters consiste en rebajar la edad de evaluación en cinco años. Esta indicación solo sería válida para los adultos con sobrepeso u obesidad y ahora serían sometidos a pruebas de detección de la prediabetes y la diabetes de tipo 2 a partir de los 35 años.

Las nuevas orientaciones del Grupo de Trabajo de Servicios Preventivos de Estados Unidos se conocen tras el deterioro de la crisis de la diabetes durante la pandemia de Covid-19. A lo largo de los últimos meses hubo un aumento del 29 por ciento en las muertes por diabetes entre las personas de 25 a 44 años.

La recomendación, publicada en la revista médica JAMA, se basa en datos que sugieren que el riesgo de diabetes de tipo 2 aumenta significativamente a los 35 años. La reducción de la edad de cribado “supone el reconocimiento de que la diabetes de tipo 2 se ha ido introduciendo progresivamente en la edad adulta joven, y de forma importante”, dijo Edward Gregg, del Imperial College de Londres, coautor de un editorial publicado con la recomendación.

Detectar el problema a tiempo

El grupo de trabajo, que actualiza las recomendaciones formuladas en 2015, insta a los adultos con sobrepeso u obesidad de entre 35 y 70 años a someterse a pruebas de detección de niveles elevados de azúcar en sangre.

A la fecha se estima que tan solo en Estados Unidos uno de cada tres adultos tiene prediabetes. Mientras que poco más del 10 por ciento de la población tiene diabetes, y la mayoría de ellos padece la del tipo 2.

La prediabetes aumenta el riesgo de desarrollar diabetes, pero no siempre evoluciona hacia ella. El grupo de trabajo encontró pruebas de que las intervenciones médicas para la diabetes recién diagnosticada tienen un beneficio moderado en la reducción de las muertes y los ataques cardíacos relacionados con la diabetes en un período de 10 a 20 años.

También encontró pruebas de que los cambios en el estilo de vida, como la dieta y el ejercicio, reducen la progresión de la prediabetes a la diabetes de tipo 2.

El compromiso de los pacientes en la gestión a largo plazo de los factores de riesgo de la diabetes, como la obesidad, y la aplicación de medidas de prevención, como los cambios en la dieta y el ejercicio, son más difíciles..