Nuevo sistema de biovigilancia global “hecho a mano”

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Actualmente, la biovigilancia consiste en la implementación de normas que tienen por objetivo rastrear e investigar enfermedades que afectan la salud; se trata de un campo que crece aceleradamente y, pese a su antigüedad (sus orígenes se ubican en el siglo XIV como reacción ante la peste negra que azotó a Europa), existe poco consenso sobre sus mejores prácticas.

Esto ha provocado dificultades sobre cómo definir las enfermedades, síntomas, agentes infecciosos y vectores, entre otros aspectos, sin embargo, un equipo de investigadores del Laboratorio Nacional Los Alámos en Nuevo México, Estados Unidos, dirigido por Ashlynn Daughton, podría cambiar tal situación.

Los investigadores diseñaron un método para unificar este campo y ganar impulso internacional, el cual han denominado Antología de Enfermedades de Biovigilancia (ABD, por sus siglas en inglés) y posee una base de datos en línea para respaldarlo.

Con esta medida se solucionarían problemas como la confusión que pueden generar los sinónimos de enfermedades.

Daughton ha destacado que asegurarse que su ontología capte sinónimos sin confusión “ha sido vital” pues, por ejemplo, german measles (lo que se traduciría como “sarampión alemán”) es un sinónimo común para la rubeola, no para el sarampión, mientras que en inglés rubeola es sinónimo de sarampión.

El nuevo sistema también permitiría describir detalladamente los vectores de transmisión involucrados (como en el caso del dengue que es transmitido por el mosquito Aedes aegypti, mientras el chikunguña es transmitido por el Aedes albopictus) así como los síntomas de las enfermedades.

La propuesta de Daughton y sus colegas incluye la fácil consulta por interfaces de programación de aplicaciones y herramientas de biovigilancia actuales, además de la emisión rápida de alertas en casos de enfermedades que demandan notificaciones obligatorias.

Aunque la base de datos resulta sumamente interesante, su principal reto es la actualización, pues ha sido compilada por expertos humanos, de modo que, a medida que crezca con enfermedades humanas, de animales y plantas, es seguro que la labor se haría mas pesada, por ello, Daughton ha hecho hincapié en que están interesados en “ideas sobre cómo se podrían automatizar algunas partes del proceso”, un reto que, sin duda, será titánico.

Por ahora, los médicos pueden consultar la base de datos del ABD dando clic aquí.

Imagen: Bigstock