El trabajo de atención directa a pacientes implica estar preparado para cualquier situación. Aunque sin importar la enfermedad o padecimiento del que se trate, el común denominador es que todos provocan dolor. Precisamente las molestias son las que propician que las personas acudan con un profesional de la salud. Hacerlo de inmediato evita que los problemas evolucionen y aumenten en intensidad.

Con lo anterior en mente, la OMS designó al 17 de octubre como el Día Mundial contra el Dolor. Su objetivo es destacar la necesidad urgente de encontrar un mejor alivio para el sufrimiento físico por las enfermedades. Se debe recordar que el alivio a los malestares es un derecho universal de los seres humanos estipulado en la Carta de Derechos Humanos de las Naciones Unidas desde el año 2000.

Por su parte, la Asociación Internacional para el Estudio del Dolor (IASP) define el dolor como una “experiencia sensorial y emocional desagradable asociada a daño tisular real o potencial”. Mientras que en los niños, explica que “la incapacidad de comunicarse verbalmente no niega la posibilidad de que alguien esté sufriendo dolor y necesite un tratamiento farmacológico adecuado”.

Pero aunque es una realidad que absolutamente todos hemos experimentado dolor en algún momento de la vida, la tolerancia a las molestias no es la misma en las personas. Mientras algunas pueden resistir durante mas tiempo antes de pedir ayuda, otras son más susceptibles a cualquier tipo de dolencia.

Los jóvenes piensan que no es necesario aguantar el dolor

En este caso, Bayer Consumer Health realizó un estudio que mostró que el umbral de dolor es diferente entre la Generación X (39 a 53 años) y los Millennials (25 a 38 años). En el caso de los segundos, expresan mucho menos tolerancia al dolor y piensan que no es necesario sufrirlo, aunque éste sea mínimo. En cambio, la Generación X considera que cuando el dolor no es intenso o significativo, se debe tolerar, así como lo hacían las generaciones anteriores.

Además, se encontró que la diferencia de edades que existe entre ambos grupos de personas origina diferentes tipos de dolor. Por ejemplo, los Millennials son más propensos a sufrir dolores de cabeza a causa del estrés, dolor menstrual, fiebre y resaca. Mientras que los grupos de mayor edad padecen dolores corporales debido a lesiones y posturas, aunque ahora se considera que este tipo de malestares también se pueden presentar en los jóvenes a causa de la pandemia. Por el contexto actual gran parte de la población trabaja desde casa, lo que promueve el sedentarismo, lo que puede ocasionar dolores musculoesqueléticos, principalmente en la región cervical, espalda, cuello y hombros.

Para tener una idea del número de personas que puede padecer estos malestares, basta con saber que en México hay 30 millones de Millennials y alrededor de 43.9 millones de personas que pertenecen a la Generación X, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Además, se estima que previo a la pandemia, a nivel mundial, esta generación pasaba más de siete horas navegando en internet, es decir, el 40 por ciento del tiempo en el que están despiertos. De igual manera, en México el 79 por ciento de esta generación afirma que trabaja más de 40 horas a la semana, y más de una tercera parte lo hace por más de 50 horas.

Si a esto sumamos que, durante la cuarentena, ambas generaciones han estado haciendo ejercicio sin supervisión de un profesional, los dolores antes citados se vuelven aún más frecuentes. De acuerdo con el Instituto de Ciencias de la Salud y la Actividad Física, realizar ejercicio si un asesoramiento lleva a una mayor probabilidad de lesiones por: mala ejecución técnica, elección de ejercicios contraindicados, desconocimiento de las bases de entrenamiento y sobre entrenamiento. A su vez, todo esto puede llevar al abandono del ejercicio físico.