Han transcurrido cerca de nueve meses desde la detección de los primeros casos de una nueva enfermedad que hoy es conocida como Covid-19. De China se ha expandido por todo el mundo y hasta este momento ha provocado más de 32 millones de casos confirmados y un millón de defunciones. Pero además su impacto también ha sido directo en el resto de la población. Tan sólo en México ha sido la responsable de la pérdida de más de un millón de empleos formales.

En ese sentido, la pandemia también ha derivado en otros problemas que hoy resultas visibles. Dentro de ellos se encuentra el temor de la población para acudir a una consulta médica. A decir de algunos, los hospitales y consultorios son espacios inseguros e inclusive los catalogan como focos de infección. Debido a que reciben a personas enfermas en todo momento, persiste el riesgo inminente y eso ha provocado que más de la mitad de los centros de salud hayan tenido una disminución de pacientes.

Aunque lo cierto es que mientras exista una desinfección constante de las superficies y se implementen las medidas adecuadas como el uso de cubrebocas no existen problemas mayores. Sin importar las circunstancias nunca se debe evitar acudir a una revisión con un profesional porque el tiempo puede provocar un aumento de las adversidades iniciales.

Pero ahora se ha identificado una consecuencia más causada por la pandemia. De acuerdo con un estudio de la Facultad de Odontología de la Universidad de Washington, en los consultorios dentales ha existido un aumento en el número de consultas por dientes rotos o astillados.

De hecho, la especialista Avina Paranjpe afirma que durante los últimos meses han recibido entre 30 y 35 por ciento más consultas por los motivos descritos que en años anteriores.

Aunque no se puede afirmar con claridad, Paranjpe considera que el estrés provocado por la pandemia es el responsable. También se suma que gran parte de la población ha descuidado sus hábitos básicos de higiene personal durante los últimos meses. Inclusive la postura ahora que muchas personas deben trabajar desde casa suele afectar en la salud dental. Además añade que la mayoría de los pacientes acuden con dolor de cabeza y mandibular.

De igual forma, se debe recordar que durante el momento de mayor gravedad de la pandemia muchos consultorios dentales tuvieron que cerrar. Inclusive la propia Organización Mundial de la Salud (OMS) recomendó evitar ir con un dentista debido al riesgo que implicaba para ambas partes. Eso derivó en un descuido de la salud bucodental.

A partir de que algunos consultorios han reabierto sus espacios es que se ha detectado este fenómeno. Por lo pronto, ya es considerada como una consecuencia más de la pandemia e inclusive podría aumentar en intensidad en caso de no acudir con un odontólogo a la brevedad.