¿Podrían tener los rusos la cura de la impotencia masculina?

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photo of a young man fighting against erection problem

Se calcula que la disfunción eréctil o impotencia masculina, en México, afecta a la mitad de los hombres mayores de 40 años. Más allá de afectar su rendimiento sexual, esta enfermedad suele estar poco diagnosticada porque muchos hombres se niegan a aceptar este tipo de problemas a sus parejas ni a los médicos de primer contacto. Esto, porque muchos ceden a los tabúes sociales, otros no quieren vulnerar su autoestima y unos más creen que no hay solución.

Un nuevo procedimiento desarrollado por científicos rusos podría ser utilizado para solucionar, permanentemente, los problemas de impotencia masculina. De acuerdo con Sputnik, el procedimiento ha recibido el visto bueno de la Administración de Alimentos y Drogas (FDA, por sus siglas en inglés) de los Estados Unidos de América (EUA) y ha sido probada exitosamente en varios países de todo el mundo.

Alexander Gerscham, originario de Rusia y director del Instituto de Urología Moderna de EUA, aseguró que este procedimiento para curar la impotencia masculina es completamente indoloro, no tarda más de 20 minutos y permite solucionar de raíz el problema. El especialista, el primero del mundo en aplicar esta operación, señaló que el método es relativamente sencillo.

Comentó que primero se deben extraer alrededor de 20 mililitros de sangre de la médula en la pelvis. Gracias al alto grado de células mesénquimas presentes en estas muestras, se le puede inyectar directamente al pene del paciente para regenerar los vasos sanguíneos en la zona. Este procedimiento permite una mejor circulación, lo que soluciona la impotencia masculina.

Dmitri Pushkar, urólogo jefe del Ministerio de Salud de Rusia, señaló que este método regenerativo puede solucionar el problema de la impotencia masculina, en lugar de tratar sus síntomas. Remarcó que el procedimiento obtuvo aprobación de la FDA después de año y medio de pruebas, con 40 pacientes estadounidenses y dos rusos.

En la amplia mayoría de los casos, una única sesión fue suficiente para solucionar la impotencia masculina de los pacientes sin mayores efectos secundarios. Sin embargo, se señaló que un grupo reducido de participantes (a quienes se les había extirpado la próstata previamente) requirió procedimientos de refuerzo antes de obtener los resultados esperados.