Hay varios elementos que distinguen a una conducta médica ideal. Por supuesto, estos comportamientos no solo son necesarios para dar una atención valiosa. También responden a algunos preceptos básicos de cómo debe comportarse un profesional de la salud. Sin embargo, no todos los doctores se conducen de la misma forma. Por ello, pueden llegar a perder su licencia.

Un caso de este estilo recientemente se resolvió en España. De acuerdo medios locales, un doctor perdió su licencia por comportamiento inadecuado 3 años atrás. Específicamente, el profesional ‘diagnosticó’ a una paciente con tener una vida sexual insatisfactoria. El especialista no solo aseguró que esta era la razón de un desmayo. Incluso, puso su conclusión por escrito.

Licencia perdida por 11 meses

Este incidente originalmente tomó tracción en septiembre del 2016 a través de redes sociales. Particularmente en Facebook. Sin embargo, en plataformas como Twitter también se retomó la historia. La publicación original denunciaba una serie de actitudes negativas por parte del médico. Además, denunciaba que personas con tal educación tuvieran licencia para atender pacientes.

De acuerdo con la paciente afectada, el doctor trabaja en Llano de Brujas, en Murcia. La mujer habría sufrido un desmayo la noche anterior por estrés. Después de pasar la noche en el Hospital, acudió con un médico familiar. Al inicio de la sesión, el doctor le ofreció un cigarro. Cuando lo rechazó, se puso a fumar él mismo. Tras explicar los síntomas, el médico dijo que no le escribiría la receta recomendada. Argumentó que el medicamento le haría engordar y perder su ‘cuerpazo’.

Posteriormente, le dijo a la paciente que su verdadero problema era que estaba “no bien follada. Apuntó que, si tenía una buena vida sexual, entonces su madre era la que necesitaba la ‘terapia’. El doctor no solo se limitó a emitir estos comentarios de mal gusto. Incluso incluyó el ‘diagnóstico’ en la receta que le dio a la mujer. Tras el incidente, la Consejería de Sanidad inició una pesquisa.

El Tribunal Superior de Justicia de Murcia condenó al médico a una suspensión de 11 meses de su licencia. El órgano afirmó que los calificativos usado fueron “inadmisibles en una consulta médica que se espera respetuosa, científica y deontológica”. Apuntó que la calidad de la vida sexual de una paciente “en absoluto puede admitirse como un diagnóstico correcto”.