Si existe un problema de salud que ha estado presente desde hace miles de años es el cáncer. Aunque ha sido durante las últimas décadas cuando ha mostrado un aumento exponencial en su incidencia y mortalidad. Tan sólo en el caso de México ya se ubica como la tercera causa más frecuente de muerte. Con base en el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) se estima que durante 2019 provocó el 12 por ciento del total de decesos en el país.

Por su parte, en cualquier tipo de cáncer lo ideal es detectarlo desde sus primeras etapas. Mientras más pronto conozca el paciente su condición podrá iniciar con el tratamiento adecuado. Es un aspecto determinante que aumenta las probabilidades de superar la enfermedad.

A su vez, otro aspecto de los tumores es que se pueden presentar en prácticamente cualquier parte del cuerpo. Dentro de la amplia variedad que existen hay uno en particular que provoca preocupación. Se trata del melanoma y representa el 1.3 por ciento del total de tipos de cánceres en el mundo.

Melanoma en México

En México es considerado como un mal de baja incidencia pero muy alta mortalidad porque se calcula que se presenta un caso por cada 100 mil habitantes. Con esto en mente, existen entre 2 mil 500 y 2 mil 700 personas con este tipo de cáncer en el país, aunque de ellas la mitad fallecerán en un lapso no mayor a un año.

Ahora bien, existen las guías clínicas para apoyar en su detección al personal médico pero no siempre se actualizan con regularidad. Ante la aparición de nuevas investigaciones y datos relevantes es necesario contar con documentos que contengan los conocimientos más recientes.

Actualización de conocimientos

A partir de lo anterior, la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV) se dio a la tarea de elaborar una nueva guía de práctica clínica en melanoma. Como el mismo documento señala, su objetivo es ofrecer a los dermatólogos una referencia para resolver las dudas clínicas más frecuentes con base en la evidencia actual.

En este caso, la guía se estructuró a partir de 21 preguntas clínicas que fueron seleccionadas por su relevancia. Además se tomó en cuenta que existen aspectos que pueden plantear decisiones difíciles en el manejo del melanoma. Todas ellas fueron respondidas con la evidencia obtenida de las mejores guías existentes.

Al final se ofrece un documento de interés tanto para dermatólogos como para médicos generales. Como en cualquier área de la salud, mantenerse actualizado no es una necesidad sino una obligación para ofrecer el mejor servicio al paciente. Para acceder a la guía clínica puedes hacerlo en el siguiente enlace.