México es el décimo país con mayor población en el mundo con 126 millones de habitantes. Es un país joven en donde el 50% de las personas tiene menos de 30 años pero al mismo tiempo está en proceso de envejecimiento demográfico por el aumento en la esperanza de vida. Es esta misma población la que padece con más frecuencia enfermedades respiratorias, con un total de 24 millones de casos al año, a la que le siguen infecciones gastrointestinales y en vías urinarias, úlceras gástricas/duodenales, enfermedad periodontal, conjuntivitis, otitis media aguda, obesidad, infecciones vaginales e hipertensión arterial.

La pregunta es: ¿los mexicanos van al doctor a tratarse estos cuadros clínicos? Para darnos una idea, según los registros nacionales disponibles, en el año 2014 se contabilizaron 231 millones de consultas médicas dentro del sector público y privado. En promedio, cada médico general atendió 8 consultas diarias, tanto de primera vez como de seguimiento. Este número varía de acuerdo al sector de salud, institución, especialidad del médico y estado de la república, y al hacer la clasificación por institución resultó que el máximo de consultas al día fue de 12 por parte de los médicos generales en IMSS-PROSPERA, seguido de Secretaría de Salud, ISSSTE y sector privado.

En cuanto a las consultas de especialidad, cada médico especialista atendió 1.5 consultas diarias y el total de éstas tan sólo representa una cuarta parte de todas las consultas del país. Grave, ¿cierto? De ahí la importancia de impulsar la atención primaria de calidad para todos los mexicanos.

Pero ahora, ¿este número de consultas es bueno? ¿Cómo lo medimos? Al comparar estos resultados con los de otros países encontramos que en Estados Unidos, durante 2016, se registraron 883 millones de consultas, con un 52% de ellas realizadas por médicos de atención primaria, y con un promedio de 277 visitas por cada 100 personas, mientras que en México se dan 183 consultas por cada 100 personas.

Estas estadísticas dejan muy claro que existen millones de personas que no acuden a consulta médica en el transcurso de un año. Para responder puntualmente qué tan seguido vamos los mexicanos al doctor, la respuesta lamentablemente es que en promedio solo de 0 a 1 vez al año, en comparación con Corea, Japón y Hungría que se encuentran en los primeros tres lugares a nivel mundial con 16, 12 y 10 visitas por persona al año, respectivamente.

Lo más preocupante es que cuando el mexicano decide visitar al doctor lo hace porque ya tiene síntomas muy agudos y el cuadro ya es grave. Al tomar en cuenta que 7 de cada 10 adultos padecen sobrepeso u obesidad y que generalmente estos casos van acompañados de otras enfermedades como diabetes mellitus, el porcentaje de consultas en relación a enfermedades crónico degenerativas y prevenibles debería ser mucho mayor.

Las razones por las que en nuestro país pasa esto son:

  1. El recurso humano. A pesar de que ha aumentado la cifra del personal de salud, México todavía se encuentra por debajo de los estándares de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) con 2.2 médicos por 1000 habitantes, mientras que el promedio de los países de la OCDE se mantiene en 3.2.
  2. Distribución del recurso humano. La distribución geográfica del personal sanitario no va de acuerdo a las necesidades de cada estado de la República Mexicana, lo que dificulta el acceso a la salud. Gran cantidad de pacientes deben recorrer largas distancias para recibir atención médica, por ejemplo, la Ciudad de México cuenta con 15 trabajadores de la salud por cada mil habitantes mientras que en Chiapas hay 4.
  3. Gasto de bolsillo. Uno de los mayores retos para el sistema nacional de salud consiste en disminuir el costo de los honorarios médicos, medicamentos y hospitalizaciones. En ese sentido, México es de los más altos entre los miembros de la OCDE, ya que el 40% del gasto total en salud lo cubren los pacientes.
  4. Cultura preventiva. La falta de cultura preventiva genera un impacto negativo para cubrir las necesidades en salud de la población mexicana, lo que origina deficiencias en la cadena de prevención, diagnóstico y tratamiento de las enfermedades. Ir al médico debe ser un hábito y parte de la educación, buscar atención médica aun sin una patología evidente en población con distintos factores de riesgo debe ser un objetivo por alcanzar.

A pesar del interés global en fortalecer la atención primaria en los últimos años, en nuestro país aún queda bastante trabajo por hacer para mejorar las condiciones de vida de la población. El principal desafío es asegurar un número y una distribución adecuada de proveedores de atención primaria. El crecimiento y envejecimiento de la población probablemente incremente las necesidades del cuidado médico, para lo que debemos prepararnos. Parte del problema se puede resolver al promover un enfoque interprofesional basado en equipos con intercambio de habilidades y conocimientos para mejorar la calidad de la atención al paciente.

Bibliografía consultada:

https://datos.gob.mx/busca/dataset/principales-causas-atendidas-en-el-servicio-de-consulta-de-especialidad-segun-grupo-de-padecimi/resource/001717d0-9a1d-4055-a612-07179c3d275d

https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/239410/ISSM_2016.pdf

https://epidemiologia.salud.gob.mx/anuario/2019/principales/nacional/institucion.pdf

https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S1405887116300396#:~:text=As%20cinco%20principais%20causas%20de,%2C%20faringites%20agudas%20(4.4%25)

https://www.cdc.gov/nchs/fastats/physician-visits.htm

https://www.statista.com/statistics/236589/number-of-doctor-visits-per-capita-by-country/

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3081249/

La autora del artículo es la Dra. Andrea Rocha, quien forma parte del equipo médico de Sofía, empresa de salud y tecnología.