Las redes sociales han cambiado nuestra forma de comunicarnos y es que no es de extrañar que cualquier persona cuente con un perfil en redes sociales, tanto a nivel personal como profesional. Si eres médico o profesional de la Medicina y estás pensando en crearte un perfil en redes sociales o ya lo tienes pero quieres perfeccionarlo, para llegar al mayor número de usuarios y ser el médico perfecto en Instagram, Facebook o Twitter, no pares de leernos ya que, a continuación, vamos a ofrecerte algunos consejos clave para que tu perfil sea perfecto en redes sociales y brilles con él.

Siempre debes tener claro que el entorno digital en general y las redes sociales, en particular, los principios de la ética y deontología médica son igualmente válidos, al igual que las leyes que regulan la comunicación. Por tanto, la responsabilidad que se deriva de un acto médico presencial es igual que la que se deriva de los contenidos que se difunden en redes sociales.

Debes garantizar la privacidad y confidencialidad de los pacientes

Lo que publiques a través de redes sociales (o cualquier otro medio) debe garantizar la confidencialidad y privacidad de la información relacionada con los pacientes; así que tendrás que asegurarte de que ningún paciente, podrá ser nunca identificado. Y a pesar de tener la autorización del paciente para revelar su identidad, no es obligatorio hacerlo.

Toda la información que publiques en redes sociales deberá ser verídica, clara, comprensible, ponderada, fiable y de calidad y su objetivo debe ser, claramente, en beneficio de la salud.

Evita siempre el dar consejos directos a pacientes a través de las redes y es que la información que se difunde, a través de estas herramientas, no es equiparable, bajo ningún concepto, a una consulta médica y, por tanto, solo debería ser divulgativa, informativa y de carácter general.

Evita las discrepancias entre compañeros médicos

Los comentarios que puedan afectar, de forma negativa, el prestigio de la profesión médica deberían estar prohibidos, al igual que hay que tener en cuenta que las críticas a una institución sanitaria, aunque sean legítimas, pueden perjudicar también a las personas que son tratadas y confían.

Otro consejo clave es que las discrepancias entre médicos no se deben dirimir en el espacio público ni podrán comportar el desprestigio público de un compañero o compañera de profesión. Y es que, aunque no lo creas, en redes sociales, hay que ser prudente con la publicación de contenidos, tanto en ámbitos personales como profesionales.