¿Quieres desarrollar un texto médico pero no sabes cómo? Esto es lo que tienes que hacer

290

La planeación y realización de un texto científico puede considerarse como un proceso complejo.

Para realizar un buen contenido científico es necesario elegir un tema de investigación, recopilar datos, almacenarlos, investigarlos a profundidad y compararlos con los ya realizados en otras investigaciones.

Si entre tus pendientes se encuentra la realización de un texto científico pero no sabes por dónde empezar, a continuación te presentamos algunas ideas en las que te puedes apoyar para conseguirlo:

  • Elige un tema y planifica un plan de investigación.
  • Define qué es lo que quieres decir. Para ello puedes elaborar notas o escribir palabras clave para que tengas una idea más clara de lo que deseas comunicar.
  • Enseguida planea tus ideas por párrafos. Cada uno de estos párrafos le darán forma al tema central hasta que consigas obtener la idea principal de tu tema de investigación.
  • Revisa el trabajo que has realizado hasta el momento y deja pasar unos días para volverlo a leer. Es posible que esta nueva revisión detectes errores o cambios que debas realizar.
  • Una vez que tu texto tenga forma, identifica el medio o la revista especializada en la cual deseas publicar tu artículo.
  • Toma en cuenta los requerimientos de la publicación para que tu trabajo pueda ser aceptado sin problemas.
  • Si el texto lo redactaste en inglés, es conveniente que primero lo envíes con un corrector de estilo profesional, especializado en traducciones médicas.

Los básicos que tu artículo médico debe tener:

  • Tu texto debe llevar título.
  • Nombre del o de los autores.
  • Un resumen o abstract de preferencia en español y en inglés. Un buen resumen debe cumplir con estas dos premisas: debe ser corto, menor a 250 palabras y muy creativo para llamar la atención de los lectores. No olvides que en este fragmento debes explicar de qué trata tu investigación, cómo la hiciste, con qué métodos, cómo fue la selección de sujetos para el estudio y cuáles fueron los resultados que conseguiste.
  • Tus conclusiones deben ser claras, concisas y por ningún motivo debes hacer referencia a algo que no investigaste.
  • Recuerda mantener una línea editorial ética en la que no incluyas nombres ni otros datos reveladores de los pacientes.
  • Si utilizaste estadísticas, es conveniente que cuantifiques tus resultados, reportes complicaciones y menciones qué software utilizaste para hacer tus estadísticas.
  • Si ilustras con tablas, procura presentarlas en hojas separadas y a doble espacio.
  • En cuanto a las fotografías, éstas no deben superar los 127 x 178 mm. Deben ser claras y no utilices ilustraciones hechas a mano.
  • Explica las abreviaturas al pie de la página y en donde correspondan.

Cada publicación tiene sus propios requerimientos, por lo que es conveniente que solicites más información con las publicaciones correspondientes.