Nuevo papel del colesterol en la regulación de proteínas cerebrales

379

Médicos e investigadores del Instituto Hospital del Mar de Investigaciones Médicas (IMIM) y del Hospital Charité de la ciudad de Berlin en Alemania, realizaron un estudio que demostró, por primera vez en la historia científica, que el colesterol presente en las membranas celulares tiene un nuevo papel en el funcionamiento de una importante proteína de las membranas cerebrales, a través de un modo de interacción aún desconocido.

En este sentido y de acuerdo con la información presentada en un artículo publicado por la revista especializada Nature Communications, el colesterol tiene la capacidad de regular la actividad del receptor de adenosina, a través de la invasión de su interior para así tener acceso a su centro activo.

Este descubrimiento permitirá idear nuevas formas de interacción con estas proteínas que, en un futuro, podrían convertirse en fármacos para tratar enfermedades como el Alzheimer.

Al respecto, Jana Selent, coordinadora del grupo de investigación en desarrollo de fármacos en base a receptores acoplados a proteínas G del GRIB, programa conjunto del IMIM y la Universidad Pompeu Fabra (UPF),  reconoció los efectos del colesterol en las membranas cerebrales que, por ejemplo, con la presencia del Alzheimer, se encuentra en niveles muy elevados.

El colesterol es un componente esencial de las membranas neuronales donde residen, entre otras proteínas, las GPCRs. Curiosamente, los niveles de colesterol de la membrana están alterados en enfermedades como el Alzheimer, donde tanto GPCRs como el receptor de adenosina desempeñan un papel clave.

De lo anterior, cabe señalar, el receptor de adenosina pertenece a la familia de las GPCRs (receptores acoplados a proteínas G), una amplia familia de proteínas ubicadas en la membrana de las células, que son clave en la transmisión de señales celulares y en la comunicación entre células.

Por tal motivo, las GPCRs están involucradas en la mayoría de procesos fisiológicos, incluyendo la interpretación de estímulos sensoriales como la visión, el olor o el gusto, la regulación de la actividad del sistema inmune e inflamatorio o la modulación del comportamiento.

 

Imagen: Bigstock