Todos los doctores que quieren convertirse en especialistas tienen una duda en común: ¿es mejor hacer la residencia médica en un hospital público o en uno privado? Es un tema bastante complejo porque al final cada sector tiene sus propias ventajas y aspectos en contra. Por lo tanto, a continuación te compartimos una visión completa.
Al momento de decidir presentar el Examen Nacional de Aspirantes a Residencias Médicas (ENARM) hay varias decisiones que se deben tomar. No sólo se trata de elegir una especialidad sino también el hospital en el que se desea cursar. Algunas veces el segundo rubro se deja hasta el último momento y no debería ser así.
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Pero antes, ¿qué es la residencia médica?
La residencia médica es un programa de formación de posgrado para doctores egresados de la universidad. Es una etapa crucial en la vida de un médico porque es el puente entre la formación académica general y la práctica clínica especializada.
En términos sencillos, la residencia es un sistema de “aprender haciendo” o “capacitación en servicio”. Durante este periodo, el médico, ahora llamado residente, trabaja en un hospital o clínica bajo la supervisión de médicos especialistas (llamados “adscritos”) para adquirir los conocimientos, habilidades y destrezas necesarias para convertirse en un especialista en un área específica.
¿Qué tipo de hospital es mejor para la residencia médica?
En primer lugar, la decisión es completamente personal porque nadie tiene una verdad absoluta. Además la respuesta depende de las necesidades de cada aspirante y los sacrificios que está dispuesto a realizar.
Para este tipo de casos es de ayuda conocer la opinión de las personas que ya pasaron por esta etapa. Tal es el caso de la Dra. Ortega, quien actualmente es una otorrinolaringóloga, y compartió su punto de vista basado en su experiencia.
Los bueno y lo malo de los hospitales públicos
Lo que menciona es que para cualquier especialidad quirúrgica lo mejor es hacer la residencia médica en un hospital público. Las ventajas son que reciben a una mayor cantidad de pacientes, lo que permite practicar y no sólo ver la parte teórica.
Para ser un especialista no es suficiente con leer libros sino que se debe aplicar el conocimiento. Por eso es mejor hacer la residencia médica en un hospital público.
Por otra parte, la parte negativa del sector público es que suele padecer desabasto de medicamentos y el equipo tecnológico no siempre es el más avanzado. Lo más novedoso por lo regular se encuentra en los hospitales privados.