Aunque la Covid-19 se mantiene como una amenaza global, de manera paulatina se busca alcanzar un retorno a una nueva normalidad. Aunque uno de los inconvenientes es que quienes logran superar la infección no significa que se recuperen por completo. De hecho, se estima que poco más de los supervivientes desarrollan secuelas de diversa magnitud. Para ayudar en su rehabilitación se requiere de personal médico de diversas especialidades y seguir un tratamiento por tiempo indefinido.

Con respecto a nuestro país, los pacientes del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) que enfermaron de Covid-19 y que han requerido rehabilitación por secuelas de esta enfermedad son atendidos por un equipo multidisciplinario. Está conformado por especialistas en Medicina de Rehabilitación, terapistas, psicólogos, nutricionistas, fonoaudiólogos, entre otros.

El Instituto cuenta con 184 espacios en Unidades Médicas donde brindan servicios de rehabilitación, además de cuatro Unidades de Medicina Física y Rehabilitación, así como tres módulos de nueva creación para lograr el retorno oportuno y funcional a las actividades cotidianas de las personas que hayan cursado esta enfermedad.

Para llevar a cabo este cometido intervienen, entre otros, 478 médicos especialistas en Medicina de Rehabilitación, mil 211 terapistas físicos, 195 terapistas ocupacionales y 37 fonoaudiólogos, equipo multidisciplinario que de manera integral se encarga de diagnosticar y dar tratamiento a las secuelas por coronavirus.

Hasta agosto de 2021 el equipo multidisciplinario atendió a 220 mil 907 personas con afectaciones de Covid-19, de las cuales 98 mil 235 recibieron atención médica especializada.

Secuelas más frecuentes de la Covid-19 en México

Algunas de las molestias que presentan los pacientes son: falta de aire, dificultad para respirar, cansancio o fatiga luego de actividades físicas de bajo impacto, tos, dolor en el pecho, dolor de cabeza; palpitaciones, dolor articular o muscular, problemas de memoria, concentración o para dormir y afectaciones en la salud mental.

El Seguro Social ha brindado atención a 132 mil 545 hombres y a 88 mil 362 mujeres, cuyo rango de edad se encuentra entre los 35 a 60 años.

La meta institucional es llevar a cabo una intervención integral para acortar el periodo de recuperación y reintegración de los derechohabientes a su ambiente social y laboral sin restricción en la participación, con el impacto positivo en el pronóstico funcional del individuo.

Para lograr este objetivo, en el IMSS se llevan a cabo acciones como: capacitación del personal médico de Primer Nivel de atención para la identificación temprana de secuelas por Covid-19, intervenciones educativas para el desarrollo profesional del equipo multidisciplinario de salud de los servicios de rehabilitación.

Además, diversas estrategias para la prevención y control de las enfermedades no transmisibles, con mayor impacto en la salud de la población; campañas informativas con recomendaciones de ejercicios en casa, de fisioterapia pulmonar, de actividades que mejoren la memoria, la atención, concentración y lenguaje, entre otras.

El tratamiento a los pacientes se prescribe tras una valoración integral realizada por el personal médico especialista en rehabilitación, evaluación neuromusculoesquelética y cardiorrespiratoria con pruebas que incluyen capacidad funcional, a fin de plantear objetivos terapéuticos.

De forma general, el tratamiento contra la secuelas se basa en actividades encaminadas a lograr independencia en el autocuidado y, posteriormente, que las actividades familiares, recreativas, deportivas y laborales consideren las características clínicas y objetivos de cada paciente.

El pilar de tratamiento para la recuperación de la Covid-19 es el ejercicio, y en algunos casos se pueden requerir medios físicos como termoterapia, hidroterapia, mecanoterapia e isocinéticos. Además, dentro del abordaje multidisciplinario es ideal la participación conjunta de psicología y nutrición.