La acumulación de cadáveres en el Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses ha provocado la existencia de un olor putrefacto que afecta a los vecinos.
Ante el elevado número de cadáveres que terminaban en fosas comunes por no poder ser identificados, un médico de Ciudad Juárez creó una solución novedosa.
La radiología en México empezó en 1896 cuando el Dr. José Tobías Núñez hizo la primera radiografía con fines quirúrgicos para diagnosticar una luxación de codo.