Con el pasar de los años ha aumentado la implementación de la telemedicina en nuestro país. En ese aspecto, el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) se ha logrado colocar a la vanguardia y gracias a este recurso ha aumentado la atención médica a pacientes de localidades alejadas. Además se trata de una alternativa que se puede implementar más allá de las consultas generales.

A decir del director general del Instituto, Luis Antonio Ramírez Pineda, gracias a la reestructuración y fortalecimiento de este sistema ahora se ofrecen consultas de 15 especialidades y subespecialidades de mayor demanda.

En algunos casos, la Telemedicina permite reducir hasta 24 horas la atención especializada de un paciente, quien puede surtir los medicamentos prescritos en la unidad médica correspondiente.

Con respecto a las especialidades y subespecialidades de mayor demanda a nivel nacional mencionadas, actualmente las que se ofrecen son: cardiología, neurología, urología, traumatología y ortopedia, ginecología, oftalmología, medicina interna, dermatología, otorrinolaringología, oncología médica y quirúrgica, hematología, psiquiatría, gastroenterología y reumatología.

Además el funcionario destacó que la consulta médica especializada otorgada por medios virtuales tiene múltiples ventajas: facilita una atención más rápida y oportuna de los pacientes; genera importantes ahorros al evitar traslados innecesarios y uso de instalaciones hospitalarias cuando no se amerita, además permite optimizar el aprovechamiento de recursos humanos calificados.

Beneficios para los médicos y especialistas

A su vez, se debe mencionar que gracias a esta tecnología los profesionales de la salud también se ven beneficiados. Ya no es necesario que se trasladen a otros lugares, lo que evita que se expongan a riesgos en el caso de los que laboran en zonas rurales o peligrosas.

Finalmente indicó que con esta modalidad la calidad de la atención está garantizada porque el médico, desde la unidad de primer nivel de atención local, documenta y expone el caso del paciente al o los expertos de hospitales compartiendo estudios de imagenología, laboratorio y datos clínicos. A su vez, el especialista puede interrogar al enfermo o pedirle al médico realice maniobras de exploración clínica específicas, con base en ello confirma o descarta el diagnóstico y establece criterios de tratamiento para el paciente.