Las equivocaciones son naturales en los seres humanos. Este principio se mantiene en el sector salud: es imposible que un especialista no cometa un error médico en algún punto de su carrera. Todos deben estar preparados para saber cómo reaccionar con el paciente cuando eso pase. Pero, ¿cómo se debe proceder cuando es un miembro del equipo quien mete la pata?

Es importante reafirmar que un error médico de un colaborador no es el fin del mundo. De hecho, es una oportunidad de oro para mejorar las relaciones con el equipo. Asimismo, puede incrementar la moral, inspirar confianza, fomentar un esfuerzo mayor y profundizar el compromiso. Pero incluso si un buen líder conoce estas ventajas, puede no saber cómo abordar el proceso. De hecho, existen 4 formas en las que se pueden asumir estos fallos:

1Responsabilizarse del error

Con esta técnica, el colaborador se sentirá muy agradecido. Así, podrá librarse del estrés que suponen las consecuencias inmediatas de su equivocación. En cambio, tendrá el tiempo y la concentración necesaria para trabajar en mejorar. Sin embargo, esta solución no puede ser usada indefinidamente. Eventualmente tu personal debe asumir las consecuencias de sus actos.

2Supervisar las acciones correctivas

Después que un colaborador se hace responsable de su error, debe aprender a enmendarlo. Para asegurarse que no vuelve a ocurrir, el líder necesita darle un seguimiento. En concreto, necesita revisar que la persona se está esforzando al máximo. También se deben observar objetivos claros, un plan y un cambio en el desempeño. De lo contrario, sus acciones podrían no ser sinceras.

3Tratar de encontrar un aprendizaje productivo

Es posible que un error médico no se deba a una falta de capacidad o esfuerzo. Podría ser que solamente se trate de una omisión o descuido. Entonces, el mejor camino a seguir es tratar de comprender el incidente. ¿Qué debía suceder? ¿Qué fue lo que pasó? ¿Qué cosas se hicieron bien y por qué? ¿Cómo se puede evitar una nueva equivocación en el futuro?

4Realizar cambios en el contexto de la persona

Es posible que, incluso después de esforzarse, un colaborador no pueda mejorar. Tal vez continúa cometiendo el mismo error una y otra vez. Entonces, hay varios caminos que se pueden llevar a cabo. Primero, está la capacitación. También se puede optar por una transferencia a otra área. Incluso, se puede cambiar el trabajo y rol del colaborador. El despido debe ser la última opción.