Tras 25 años de estudio encuentran a mujer con visión sobrehumana

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Tener una súper visión es algo que sólo se creía que los superhéroes de las películas de acción poseían. Sin embargo tras más de 25 años de búsqueda, un grupo de neurólogos de dos universidades del Reino Unido encontró a una mujer que tiene un tipo adicional de células cónicas.

La mayoría de los seres humanos son tricrómatas, razón por la que pueden distinguir alrededor de 1 millón de colores diferentes, a diferencia de casi todos los demás mamíferos, incluyendo los perros, que son dicrómatas.

Sin embargo la mujer que es médico de profesión, es tetacrómata, pues cuenta con cuatro canales independientes para la recepción de información de color y puede detectar hasta 99 millones de colores más que el resto de las personas.

Desde hace más de 20 años Gabriele Jordan, de la Universidad de Newcastle, y John Mollon, de la Universidad de Cambridge, habían argumentado que el fenómeno del tetracromatismo podía darse en seres humanos y que era más probable que ocurriera en mujeres.

Para encontrarla llevaron a cabo, un experimento durante varios años, el cual consistía en reunir a 25 mujeres en una habitación oscura, mirando fijamente a un dispositivo de luz con, supuestamente, tres círculos de colores. La mujer en cuestión detectó más de 30. 

Estamos seguros que existen otras personas como ella, sobre todo mujeres, ya que la clave reside en el hecho de que los genes de conos rojos y verdes se encuentran en el cromosoma X. Como las mujeres tienen dos cromosomas X, pueden potencialmente tener dos versiones diferentes de los genes, señaló John Mollon.

Aunque aún existe mucho trabajo por hacer y los resultados de los estudios tendrán que ser replicados y verificados, los especialistas creen que si logran encontrar a más personas así, podrán estudiar más a cerca de las limitaciones de los sentidos humanos y desarrollar mejores dispositivos artificiales de detección así como ayudar a averiguar más acerca de cómo funciona la visión.

Aunado al tema de la visión, hace unos días un grupo de investigadores tuvo la idea de crear lentes minuatura de tercera dimensión para estudiar la visión de las mantis religiosas.

Equipados con estas minigafas fijadas con cera de abeja, los insectos pudieron tener una sesión de cine en 3D con exhibición de presas. Para sorpresa de los especialistas, la ilusión funcionó pues las mantis buscaban atraparlas.

Después de este primer experimento, los científicos decidieron mostrarles imágenes más complejas. Lo que les facilitó descubrir que las mantis tenían una visión en tercera dimensión diferente a la de los seres humanos.

Las mantis solo atacan presas en movimiento, por lo tanto no tienen necesidad de procesar imágenes fijas, señaló Vivek Nityananda, de la Universidad de Newcastle.

Este descubrimiento de un mecanismo de visión en tercera dimensión podría conducir a encontrar aplicaciones en robótica.

Actualmente muchos robots utilizan la visión estereoscópica para navegar la cual generalmente está basada en la visión estéreo humana compleja. Lo que requiere una gran potencia en el ordenador. Desarrollar una visión en tercera dimensión “rústica”, como la del insecto, cuyo cerebro es muy pequeño, facilitaría economizar potencia, aseguró Ghaith Tarawneh, co-autor del estudio.