¿Cumple tu laboratorio clínico con las recomendaciones de instalaciones y personal de la OMS?

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Proporcionar un servicio de calidad en un laboratorio clínico va más allá de contar con protocolos de seguridad que eviten la contaminación de las muestras dentro de las instalaciones, también implica seguir una serie de puntos que aseguren la calidad y validez del trabajo que ahí se realiza, objetivo en el cual deben involucrarse las diferentes áreas de la organización.

En este sentido, la propia Organización Mundial de la Salud (OMS) cuenta con una serie de principios básicos sobre las buenas prácticas que deben de prevalecer en un laboratorio clínico. Dichas recomendaciones cubren múltiples áreas operativas, entre ellas las condiciones generales de tus instalaciones, la calidad del material ocupado, la calidad de las máquinas de apoyo, las tareas a desempeñar por tu personal y la organización de tus procesos.

En cuanto al factor humano, la principal recomendación de la OMS tiene que ver con la existencia de documentación puntual de todas las operaciones del laboratorio, incluyendo un registro de todos los elementos del negocio (personas, equipo, materiales, etc.), procedimientos de seguridad claros, una compilación exhaustiva de todos los resultados generados en las instalaciones, así como el asegurarse de que todos los colaboradores tengan acceso, conozcan y acaten los procesos.

Por otro lado, en cuestión de instalaciones, la OMS afirma que lo más importante es establecer una separación adecuada entre cada una de las áreas del laboratorio clínico. El espacio designado para guardar materiales no puede correr el riesgo de contaminarse con muestras ya preparadas, mientras que las diferentes secciones de análisis necesitan estar suficientemente separadas como para no interferir mutuamente con los resultados.

La OMS también pone énfasis en el cuidado de los recursos de trabajo del laboratorio clínico. El equipo necesita someterse regularmente a sesiones de inspección y mantenimiento, cada una de ellas registrada apropiadamente para evitar sabotajes o accidentes. Por otro lado, todos los materiales y sustancias utilizadas en la preparación de las muestras deben estar correctamente identificadas y guardarse en condiciones que no comprometan su integridad o la de los resultados.

En respuesta a las preocupaciones por protección de datos o la posibilidad de contaminar o alterar accidentalmente los resultados de una prueba, la OMS afirma que la confidencialidad y la integridad de la cadena de custodia son principios indispensables para cualquier laboratorio clínico. Igualmente, menciona mecanismos para facilitar auditorías, tanto internas como externas.