UANL innova en nanotecnología y salud con nuevo centro

La Autónoma también utilizará su nuevo centro de nanotecnología para solucionar desafíos en las áreas de energía y medio ambiente, no solo en el sector salud

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Como uno de los campos más prometedores para el sector salud, la nanotecnología ha sido responsable de importantes innovaciones médicas. Hace tan solo unos meses se afirmó que estas herramientas podrían ser usadas en tan solo 10 años para tratar el glaucoma. Además, desde hace años existen ya marcapasos, corazones artificiales y píldoras en este campo.

Para fomentar la contribución mexicana a este campo, la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) ha abierto sus propias instalaciones especializadas. Con el Centro de Investigación en Biotecnología y Nanotecnología (Cibyn), la institución planea innovar en salud, energía y medio ambiente.

Innovación en nanotecnología única en el país

De acuerdo con un comunicado de la UANL, el edificio es el primero de su tipo al noroeste de México. Esto se debe a que el centro de nanotecnología, además, cuenta con un Laboratorio de Biología Sintética y Sistemas. Eduardo Soto Regalado, el director de la Facultad de Ciencias Químicas, hizo énfasis en el enfoque multidisciplinario de la iniciativa.

La razón por la cual se crea este centro [de nanotecnología] es para desarrollar proyectos de investigación multidisciplinarios. Éstos se convertirán en los pilares fundamentales y retos globales de múltiples sectores. Entre ellos, medicina, energía, transporte, medio ambiente y alimentario.

El centro de nanotecnología contó con una inversión de 160 millones de pesos. De acuerdo con la UANl, estaría disponible a alumnos e investigadores de la Facultad de Ciencias Químicas. Además de ser una plataforma de innovación, se pretenden ofrecer servicios técnicos y de consultoría. Principalmente, se apoyaría al sector farmacéutico, alimentario, cosmético y de salud.

Aunque ya se puso en funcionamiento, el centro de nanotecnología todavía está incompleto. En operación se encuentran ya dos niveles, nueve laboratorios y otras instalaciones. Sin embargo, el proyecto final contempla otros dos pisos y 11 espacios especializados adicionales. También se espera que sirva de edificio base para 18 investigadores de la Facultad.