Debido al uso excesivo de antibióticos, lo cuales de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 2050 ocasionarán 10 millones de muertes, expertos de la UNAM, de la academia, autoridades gubernamentales y empresas emitieron la Declaración para el Control de la Resistencia Antimicrobiana CDMX 2021. En ella se pronuncian para que México y el mundo reduzcan en la próxima década a la mitad el uso de estos compuestos. El primer paso es disminuirlos en 30 por ciento, en los siguientes tres años.

Reunidos en el Seminario “Resistencia Antimicrobiana: enfoque integral. One health. Acciones necesarias urgentes”, organizado por la UNAM, a través del Programa Universitario de Investigación en Salud (PUIS), y la Academia Nacional de Medicina de México, los especialistas convocaron a los tres niveles de gobierno, instituciones educativas, agrupaciones gremiales, integrantes de industrias farmacéuticas y agropecuarias, así como a organizaciones de la sociedad civil a unir esfuerzos para alcanzar las metas propuestas en esta Declaración y tener un impacto positivo en el control de la RAM en nuestro país.

¿Por qué es un tema tan importante?

El coordinador del PUIS, y de la Red del Plan Universitario de Control de la Resistencia Antimicrobiana (PUCRA), Samuel Ponce de León Rosales, recordó que hoy en día es claro que la prevención en la práctica profesional debe ser la clave para evitar la aparición de microorganismos resistentes a medicamentos, además de que permitirá estar en mejor armonía con el ambiente.

Por ello, destacó la necesidad de crear una Coordinación General para detener la Resistencia Antimicrobiana (RAM) que permita trabajar en conjunto con el universo de actores involucrados en el tema.

“La resistencia microbiana no la vemos de manera tan brutal como al COVID-19, por eso nos cuesta trabajo implementar acciones, a pesar de que conocemos el escenario al corto y mediano plazos, pues como dijo la OMS: cuántos millones de muertes habrá después de 2040; o el Foro de Davos, lo que costará al mundo esta situación. Claramente necesitamos en la próxima década disminuir el 50 por ciento del consumo de antibióticos a nivel global y para esto necesitamos buscar que los objetivos planteados se conviertan en normas y regulaciones”.

Acciones que se deben implementar

Durante la clausura del encuentro, Eric Ochoa Hein, del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán, fue el encargado de dar lectura a la Declaración en la que se reconoce que el uso y abuso de los antibióticos ha generado que el mundo se encuentre en medio de una amenaza para todos los sectores y para combatirlo se necesitan acciones a nivel local y nacional en las que participen todos.

La declaratoria añade que la industria agropecuaria es una de las que más utiliza estos compuestos, razón por la cual deben ser principalmente asesorados a fin de que eviten el empleo de antibióticos de uso humano en la producción de alimentos.

Además generar una campaña de concientización de la sociedad a partir de la educación básica, labor en la que pueden ayudar las universidades y academias al incorporar en sus planes de estudio contenidos relacionados con la RAM y su combate.

Toda vez que el consumo indebido de antimicrobianos se da principalmente para tratar infecciones respiratorias superiores o diarreas, el documento indica que debe evitarse su prescripción rutinaria, por lo tanto su control representa un avance que debe ser vigilado por las autoridades responsables.

En relación con las infecciones de vías urinarias agudas no complicadas se debe enfatizar la mejor práctica médica, con el objetivo de actualizar los casos de resistencias recientes.

El texto también precisa que se debe asegurar que, cuando sea necesario, los antimicrobianos sean suficientes y su abasto continuo, para favorecer el adecuado apego a la correcta prescripción. Además, los consultorios ambulatorios privados y adyacentes deben ser educados de forma continua por parte de la autoridad regulatoria.